Un delincuente solitario asaltó ayer la casa parroquial de la basílica de Guadalupe y tras reducir al sacerdote, también al diácono -bajo amenazas de muerte con arma de fuego- huyó del lugar, llevándose con él algo de dinero en efectivo y otros elementos de valor que halló a su paso.
El robo perpetrado alrededor de las 13.30 fue protagonizado por un individuo de unos 18 a 20 años de edad, que en ningún momento se preocupó por disimular sus facciones.
El cura párroco, Rodrigo Spagna, y el diácono de la basílica fueron sorprendidos por el delincuente que ingresó subrepticiamente por una de las puertas traseras; ambos fueron obligados a echarse de boca al piso por el ladrón, que se alzaría con unos 1.600 pesos en efectivo, un celular y una guitarra, entre otros efectos.
El atraco fue denunciado en sede policial luego de las 13.30. Por jurisdicción instruye las actuaciones sumarias del caso la Seccional 8a. de policía, pero investigan en el terreno los agentes de la Sección Seguridad Personal de la Unidad Regional I.