Cartas a la dirección

"Judío" e "israelí"

Señores directores: En mi carácter de presidente de la Icuf (Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina), hago llegar mi parecer respecto de la nota editorial del 30 de noviembre ppdo. En el título mismo, y en diversas partes del escrito aparece el término "judío" como sinónimo de "israelí". El artículo se refiere al proceso abierto en Annápolis entre las autoridades del Estado de Israel y la Autoridad Nacional Palestina. Más allá de las opiniones que el mismo merezca o el parecer que pueda tener algún particular, es un error sinonimizar judío con israelí. Somos muchos los judíos (argentinos, canadienses, franceses, neocelandeses, sudafricanos, rusos, belgas, uruguayos, venezolanos) que no estamos de acuerdo con la política llevada a cabo por Israel, independientemente del reconocimiento que nos merece como Estado libre y soberano.

Mientras que israelí hace referencia a una nacionalidad, o sea al habitante de un país determinado -en este caso Israel-, el concepto judío hace referencia a las personas que integran una colectividad -religiosa o cultural- que puede o no ser de nacionalidad israelí, como puede ser iraní, argentina, australiana o egipcia. Todos sabemos que hay judíos de origen árabe, de origen lituano y de otros muchos orígenes.

Asimismo hasta la fundación del Estado de Israel, "judío", "hebreo" e "israelita" podían utilizarse como conceptos semejantes. A partir de la creación del Estado de Israel nace el gentilicio "israelí" que corresponde a los ciudadanos de ese país, que pueden profesar la religión judía, católica, islámica, ser o no creyentes, como así también ser de origen druso o beduino. La federación que presido nuclea a instituciones argentinas de origen judío, que nada tienen que ver con el Estado de Israel. Somos argentinos como el mejor y más de siete generaciones arraigadas con firmeza en nuestro territorio nacional avalan nuestra pertenencia. Es oportuno aclarar que nuestros antepasados llegaron a esta patria como integrantes de ese vasto movimiento inmigratorio de finales del s. XIX - comienzos del s.XX, compuesto también por centenares de miles de suizos, italianos, españoles, polacos, libaneses, franceses que, entre otras cosas, colonizaron nuestros campos. Colonias agrícolas como Moisés Ville, Rivera o Domínguez son contemporáneas a Santo Domingo o María Juana, Hinojo o San Miguel, Spatzenkutter o Salto, Santa María o San José. Amamos este suelo porque es nuestro y nuestro compromiso es con él.

Y porque las ideas que el Icuf reivindica son humanistas, trabajamos con decisión por todo aquello que haga a la felicidad y el bienestar del género humano; de allí nuestro empeño con la paz, la fraternidad y la amistad entre seres humanos, pueblos, naciones y Estados.

Entiendo que a veces, esa confusión lleva a equívocos que en nada ayudan al lector a comprender lo que sucede y desorienta más que encauza, en un debate tan complejo como es el que se expone.

Prof. Daniel Silber.

DNI: 11.933.121. Ciudad.