De la Redacción de El Litoral
Esta mañana quedó libre el suboficial de policía, acusado de haber robado $ 3.000 de un cajero automático, mientras prestaba servicios adicionales de custodia. Había quedado detenido la semana pasada, lo indagaron el viernes y debió pasar un fin de semana tras las rejas.
El servidor público seguirá estando imputado por "estafa", en una causa que se tramita en el juzgado de Instrucción de la Cuarta Nominación, pero no irá preso por tratarse de un delito excarcelable.
Es un cabo primero que depende de la Dirección General de Control y Prevención de Adicciones, y estaba a cargo de cuidar la sucursal del Nuevo Banco de Santa Fe, de General Paz al 5100.
El hecho fue denunciado por un comerciante rosarino a fines de setiembre. El hombre entró al cajero, realizó una operación y se olvidó la tarjeta. Luego del reclamo ante el banco y con las cintas de las cámaras de seguridad como prueba, recurrió a la Dirección de Asuntos Internos que inició la investigación.