Milan ganó su compromiso y enfrentará a Boca en el partido decisivo
La final que todos esperaban
Los "rossoneros" vencieron a Urawa Red Diamons, de Japón, por 1 a 0 con tanto de Seedorf. De este modo, el cotejo que determinará al campeón se jugará este domingo entre el ganador de la Copa Libertadores y el de la Liga de Campeones europea, el mismo choque de 2003.

Agencia EFE / De la redacción de El Litoral

El Milan se encontrará a Boca en la final del Mundial de Clubes, después de deshacerse hoy, sin pisar el acelerador, de un Urawa Reds voluntarioso en un partido en el que Kaká puso el prólogo del papel que ha venido a jugar en Japón, que es ganar el certamen.

El brasileño no tuvo ni que despeinarse para poner al Milan en la final. Kaká jugó al doble de velocidad que sus defensores y, sin embargo, pareció que no hacía ningún esfuerzo. La mayoría de los aficionados japoneses que habían comprado sus entradas para verlo jugar, coreaba sus arrancadas y lamentaba sus fallos.

Al Urawa le duró la ilusión de jugar 67 minutos contra el campeón de la Liga de Campeones europea, tiempo que le tomó al Milan para hacer un gol, en el resultado de la sociedad Kaká-Seedorf, que funciona sola. De todas maneras, al mejor equipo de Asia todavía le falta mucho para poder enfrentarse con garantías a los mejores clubes europeos.

De hecho, cuando los japoneses más creían en sí, y más envalentonados estaban, llegó el gol "rossonero". Al rato, se rompió Tulio, el japonés-brasileño que creyó mucho en que el Urawa podía hacer algo, y se acabó el partido. El equipo nipón comenzó con un par de escapadas al contraataque en las que pudieron haber tomado desprevenido al Milan, pero lo que quizá sorprendía más a los italianos en los primeros minutos fue la coordinación colectiva de los aficionados del Urawa, que cuando aplauden, lo hacen todos a la vez.

Al partido le costó tomar ritmo, pero una vez que arrancó siguió el guión lógico. Las ocasiones de los italianos se sucedían: una falta de Pirlo, una jugarreta de Kaká que Seedorf desaprovechó con un tiro sin intención, un cabezazo de Ambrosini, una volea preciosa de Seedorf...

Pero el Milán no marcaba y Ancelotti comenzó a pasearse por las inmediaciones del banquillo. Después de un par de diagonales del brasileño, a los defensores nipones comenzó a entrarles el tembleque cada vez que el 22 tomaba la pelota. Y pasó lo que Kaká quiso que pasase: un cambio de ritmo elegante y un pase atrás para Seedorf, que el ex madridista transformó sin contemplaciones.

El resultado fue escueto para todas las oportunidades que tuvo el Milan. Los italianos han venido a Japón a ganar el Mundial de Clubes y eso hoy se notó en el Estadio de Yokohama. Boca tendrá que demostrar algo más de juego que el desplegado ayer contra los tunecinos del Etoile.

Los italianos entraron hoy en competición al paso de un campeón, con el público rendido a su fútbol y su solera, y convencido de llevar a Europa este título por vez primera desde que dejó de llamarse Copa Intercontinental.

Síntesis fútbol

Milan 1

Urawa Red Diamons 0

Milan: Dida, Kaladze, Gattuso, Seedorf, Gilardino, Nesta, Jankulovski, Pirlo, Kaká, Ambrosini y Oddo.

Urawa Red: Tsuzuki, Tsuboi, Hosogai, Tulio Tanaka, Nene, Nagai, Suzuki, Soma, Hasebe, Washington y Abe.

Gol: en el segundo tiempo, a los 22 min. Seedorf (M).

Cambios: en el local ingresaron Yamada por Tulio Tanaka y Hirakawa por Soma; en Milan entraron Inzaghi por Gilardino, Maldini por Jankulovski y Brocchi por Seedorf.

Estadio: Yokohama.

Árbitro: Jorge Larrionda (Uruguay).

Espectadores: 67.005 espectadores.

Archivo con aroma "xeneize"

Boca y Milan se enfrentarán el domingo en la final del Mundial de Clubes, en un partido que servirá de revancha a la Copa Intercontinental de 2003, en que el equipo argentino se impuso por penales, después de que el partido terminara en empate (1 a 1).

En las filas del Milan siguen muchos protagonistas de aquel duelo jugado el 14 de diciembre de 2003 en Yokohama, mientras que en Boca sólo continúan dos. Por parte del equipo milanés están Clarence Seedorf, Dida, Cafú, Kaká, Paolo Maldini, Gennaro Gattuso, Filippo Izaghi, Andrea Pirlo y Massimo Ambrosini, que jugaron aquel partido, además de Kaká, Serginho y Alessandro Nesta que estuvieron en el banquillo en 2003.

En Boca Juniors sólo repiten el centrocampista Sebastián Battaglia y el también volante colombiano Fabián Vargas, que estuvo en el banco y no jugó, y que tampoco lo hará en la final de este año, después de haber sido expulsado en la semifinal contra el Etoile du Sahel.

En aquel duelo de hace cuatro años, el danés Jon Dahl Tomasson adelantó al Milan en el minuto el 23, antes de que empatara cuatro minutos más tarde Matías Donnet para los argentinos. Boca Juniors acabó imponiéndose por 3 a 1 en los penales.

Pirlo y Seedorf, que siguen en el equipo milanista, fallaron los suyos, además de Alessandro Costacurta, y sólo anotó el portugués Rui Costa, mientras que por Boca marcaron Rolando Schiavi, Donnet y Raúl Cascini, fallando Battaglia, otro protagonista en la final de 2007.

"A nadie le gusta perder, y el Milán, con su historia, no es la excepción. No creo que les gustara irse y vernos a nosotros festejando con la Copa", recuerda Battaglia.

Se copan

Boca y Milan no sólo definirán el domingo próximo en Japón el IV Campeonato Mundial de Clubes en Japón, sino que además definirán quién es el Rey de Copas absoluto, ya que ambos son los máximos ganadores de títulos internacionales con 17 copas cada uno. En mayo pasado, Milan ganó la Liga de Campeones e igualó a Boca en 16 títulos, en junio los "xeneizes" ganaron la Copa Libertadores y pasaron al frente 17 a 16. Finalmente, en agosto pasado, Milan ganó la Supercopa europea al vencer al Sevilla de España y nuevamente igualó a Boca, esta vez con 17 títulos cada uno.

%síHasta en Japón!

El bar "La Bombonera", ubicado en el coqueto barrio de Sendagaya, en Shibuya, es el lugar elegido por los hinchas japoneses de Boca para festejar los triunfos "xeneizes" en Tokio, mientras comparten la tradicional gastronomía nipona, todo regado con abundante cerveza argentina de una conocida marca que se paga 2.000 yenes la botella, unos 20 dólares.

El refugio suele ser visitado por los integrantes de la peña Boca Japan, que lidera Yukisato Yamamoto, acompañado por su hijo Carlos quienes también convocan a los socios de las peñas "xeneizes" de Niigata, Saitama y Kashiwa. Lo frecuentan los argentinos que llegaron aquí para ver al equipo de sus amores, que proceden de las más diversas partes del mundo, y que se reúnen en este singular restaurante "azul y oro".

Apenas se ingresa al lugar, se pueden observar camisetas de Boca Juniors, escritas en el idioma japonés, y también español, con los nombres de "El loco Palermo", "Román", "La Bombonera no tiembla, late", que se venden a un precio de 4.200 yenes, aproximadamente 42 dólares.

Las camperas, que ellos denominan de "potrero" habitualmente utilizadas para entrenarse, oscilan entre los 16.800 yenes (168 dólares) las más caras y 10.200 yenes (10 dólares) las más baratas. Además, las camisetas oficiales de Boca tiene otro precio: 20.000 yenes (200 dólares), y la particularidad de este negocio es que hay casacas de casi todos los tiempos, ya que se pudo observar en su recorrida las viejas camisetas con el auspicio de "Parmalat".

"Me gusta este lugar, aquí me siento como en la Bombonera de Buenos Aires. Amo a Boca, porque es un club muy ganador. También quiero a la Argentina", dijo Nahoiro Higa, mientras desplegaba una pequeña bandera azul y oro que había llevado horas antes al entrenamiento de Boca y que decía, en español: "cada vez te quiero más".