"Estoy muy preocupado por el ritmo de las negociaciones", reconoció Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc), organizadora del encuentro.
De Boer mencionó varias cuestiones espinosas que impiden llegar a un acuerdo. Dado que las cuestiones se entrelazan, "estamos en una situación de todo o nada y si no logramos acabar el trabajo a tiempo, el castillo de naipes se desmorona", afirmó. "Mañana al mediodía habremos agotado el tiempo", advirtió.
Ministros de Medio Ambiente o sus representantes de todo el mundo tienen plazo hasta mañana para hilvanar "una hoja de ruta" de futuras negociaciones climáticas.
Éstas deberían desembocar en un nuevo acuerdo internacional para acentuar la lucha contra el cambio climático a partir de 2012, fecha en que expira la primera fase del Protocolo de Kyoto.
Según De Boer, uno de los principales escollos con que chocan los negociadores es el desacuerdo sobre el alcance de las futuras negociaciones.
La Unión Europea propone que los países industrializados reduzcan sus emisiones entre 25 y 40 %, pero EE.UU. y otros países desarrollados se oponen a que la declaración final de Bali incluya la más mínima referencia a esta cifra.
Según varias organizaciones ecologistas presentes en Bali, es precisamente la "dinámica destructiva" de Estados Unidos la que obstaculiza la negociación.
Estados Unidos intenta arrastrar a otros países industrializados "en un tobogán resbaladizo" preparado por la administración del presidente George W. Bush, declaró Hans Verolme, responsable climático del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Los países desarrollados deben decidir si quieren "asociarse con una administración coja", afirmó durante un acto junto con Greenpeace.
Reafirmando su posición, la Unión Europea advirtió que podría no participar en una cumbre de los principales emisores de gases de efecto invernadero, organizada por Estados Unidos en Hawai en enero, si las negociaciones fracasan en Bali.
Por su parte, el viceministro cubano de Medio Ambiente, José Antonio Diaz, lamentó que "un país que sólo tiene el 4,7 % de la población mundial y es responsable de más del 25 % de las emisiones del planeta se mantenga impasivo mientras más de 190 naciones debaten y hacen esfuerzos por alcanzar un acuerdo", en referencia a Estados Unidos.
En este contexto, el ex vicepresidente de Estados Unidos y Nobel de la Paz, Al Gore, acusó hoy a su país de ser el principal obstáculo al avance de las conversaciones en la Conferencia de Bali pero vaticinó que Washington cambiará de postura tras las elecciones de 2008.
Gore defendió la adopción de límites específicos y obligatorios a las emisiones de gases contaminantes y apostó por adelantar en dos años, al 2010, el nuevo acuerdo sobre cambio climático que se empezará a negociar en 2008 y cuyas bases se concretan en Bali.
"Debemos salir de aquí con un mandato claro", dijo Gore, en el marco de la XIII Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático.
Al contrario del parecer de Gore, la delegación de EE.UU. que participa en la reunión se mantiene firme en su negativa a hablar de números sobre la reducción de emisiones de gases contaminantes y propone un acuerdo "flexible" que incluya a todos los países y objetivos generales a medio y largo plazo.
La Unión Europea (UE) advirtió que podría no participar en una reunión sobre el cambio climático organizada en enero por EE.UU. si las negociaciones fracasan en Bali debido a la posición norteamericana.
"Si fracasamos en Bali, no tendría ningún sentido mantener esta reunión de principales emisores", afirmó Humberto Rosa, secretario de Estado portugués de Medio Ambiente, cuyo país preside actualmente la UE.
El presidente estadounidense, George W. Bush, convocó una reunión de los 16 principales emisores de gases de efecto invernaderos en enero en Hawai, en el marco de una iniciativa lanzada en Washington en setiembre.
Rosa no quiso hablar de una amenaza de boicot, porque "no le estamos haciendo chantaje a nadie", dijo.
Estados Unidos es acusado de bloquear las negociaciones en la Conferencia sobre el Cambio Climático de Bali (Indonesia), negándose a que se haga referencia a una disminución del 25-40 % de las emisiones por parte de los países industrializados antes de 2020.
AFP-EFE-Télam