Tostado (C).-En el colmado auditorio de la Cooperativa Telefónica de Tostado, juró Enrique Fedele como intendente de la ciudad (tercer mandato, 1991-1995; 2003-2007 y 2007-2011). El acto se celebró el martes pasado, cuando también se puso en funciones al gabinete que acompañará al primer mandatario en su nueva gestión.
El acto se inició con la entonación del Himno Nacional; luego la escribana Elena Perren de Claá informó el detalle patrimonial con el que se inicia este nuevo gobierno y prosiguió con el juramento y la puesta en funciones del personal ejecutivo.
En su mensaje, el intendente Fedele recalcó la importante pacificación conseguida entre toda la comunidad, los logros obtenidos, las tareas que faltan desarrollarse y agradeció la valiosa labor ejercida por Américo Cecotti, secretario de Obras Públicas, quien deja la función para acogerse a los beneficios jubilatorios.
El equipo de trabajo quedó conformado por Luis Lapissonde, como secretario de Gobierno y de la Producción; José Luis Hernández como secretario de Hacienda y Finanzas; Adrián Sarramona, como Secretario de Obras y Servicios Públicos; Yolanda Bertolino, como secretaria de Acción Social e Isabel Castelli, como subsecretaria de Cultura.
Del detalle patrimonial descrito se puede inferir una correcta administración de los fondos públicos, óptica que se ratifica hacia una importante suma de dinero disponible en caja, el cumplimiento del pago de acreedores, el incremento del parque de maquinarias, los aportes jubilatorios de los empleados municipales totalmente al día, los juicios que tienen como partícipe a la Municipalidad de Tostado, los cobros de las tasas locales, las coparticipaciones recibidas, la importante acción social realizada, la optimización de la atención de la salud mediante la implementación de consultorios barriales, que ayudaron a descongestionar la prestación hospitalaria, la buena gestión de la Subsecretaría de Cultura y los trascendentales emprendimientos públicos ejecutados.
Dos obras que fueron referencia del Tostado dividido, injustificadamente relegadas por una política departamental con rasgos feudales que comienza a desaparecer, se pudieron terminar dentro de este proceso pacificador: el Hospital y la pavimentación de la calle Presidente Perón.
Al margen de lo descrito, hubo otras dos obras públicas preponderantes: la finalización de los desagües cloacales, administrada por la Cooperativa Telefónica de Tostado y el acueducto que, con una estación de bombeo sobre el río Salado y el tendido de 7.200 metros de atanores, permitió mantener a nivel las represas de la Cooperativa de Agua Potable e impidió que la ciudad padeciera los efectos devastadores de la sequía.
Además, se construyeron concretos asfálticos en las calles Regimiento 6 de Caballería e Independencia y se pavimentó el playón de entrada a la Terminal de Ómnibus, a la cual se le techaron sus dársenas y se le mejoró la entrada al transporte de media y larga distancia.
Ripios en muchísimas arterias, mejorados granulares en los accesos a distintos establecimientos escolares, iluminación del acceso norte, nuevas edificaciones, planes de viviendas con diferentes metodologías constructivas y otras mejoras muestran un Tostado diferente y transformado.
Falta la planificación del tránsito, ya que el aumento de motos, bicicletas y automóviles es muy significativo y se impone su ordenamiento. En solución de esta carencia vial y para que haya nuevas calles asfaltadas, Fedele prometió poner todo su esfuerzo, en los próximos 4 años.