Es difícil separar al hacedor de su obra; cada uno dice mucho del otro y, juntos, forman una sola cosa. Para contar de La Maison hay que empezar por su mentor, Hernán Zavaleta, quien le dio vida en una antigua casa remodelada en Bulevar Pellegrini 3133. Pasar la puerta de entrada transporta a quien se anime a un espacio como no hay otro en la ciudad. Se siente confortable, distinguido, iluminado por velas y ambientado por la sutileza del jazz, la música clásica o el la bossa nova.
Hace ocho años que el cheff volvió a Santa Fe -de donde es oriundo-, luego de estudiar cocina y trabajar en Buenos Aires. Después emigró a España y cruzó las fronteras hasta Francia, donde aprendió los secretos de las preparaciones del Mediterráneo, de cada región de España e Italia. Y regresó. "Tantos años de nómade, de ir de un lado para el otro me devolvió a Santa Fe. Esa vida me gusta pero fue el momento de regresar y armar mi proyecto acá", cuenta Hernán.
Su plan fue ofrecerle algo distinto a los santafesinos. "Si bien en la puerta dice restaurante, es una casa de comidas, donde el propietario es el cocinero", aclara Hernán. Y eso conlleva una gran responsabilidad, ya que él mismo se ocupa de la organización, de ir al mercado o a la verdulería todas las mañanas y de la elaboración del menú. "Es como en mi casa o en la de cualquiera", define el cheff y de hecho, en el comienzo de la carta se puede leer: "bienvenidos a nuestra casa".
Hernán define la cocina de La Maison como "de autor y de producto", ya que los platos se elaboran en base a los insumos de temporada. La propuesta gastronómica apunta a la calidad y a utilizar la mejor materia prima del mercado. Está compuesta por platos de la cocina francesa, italiana y española, pero la mayoría son de autoría del cheff.
La bodega de La Maison -con etiquetas de Salta, San Juan y Mendoza- es discreta y está pensada en función de la carta, que varía todos los meses con productos nuevos y absolutamente caseros. "Ofrecemos una entrada de pollo ahumado que lo hacemos nosotros acá, pastas y helados caseros. En la carta encontrás más de seis técnicas de cocción diferentes. Hacemos mucho hincapié en las técnicas para cocinar", destaca el cheff.
Acerca de los precios, Hernán Zavaleta no tiene ningún inconveniente en asumirlos como de medios a altos, si se los compara con otro comedor de la ciudad, pero todo tiene un porqué: "hay platos elaborados con productos que traemos de Buenos Aires. Por ejemplo, en primavera hicimos platos con flores comestibles que trajimos de Buenos Aires y de Córdoba. También, otro con carnes de caza". Además, las preparaciones son del momento, tienen de dos a tres guarniciones cada plato y las porciones son abundantes. Los productos de panadería también son de elaboración propia.
De la decoración del lugar se ocupó Gabriela, la pareja de Hernán, quien integra el grupo de colaboradores de La Maison junto con otras cuatro personas.
Para sentarse a una de sus mesas, es importante hacer una reserva previa. Sólo abren de miércoles a sábados, puesto que es una forma de asegurarse una buena atención.
Para comer bien, hacer una sobremesa larga escuchando buena música y tomando un vino, La Maison también ofrece su tercer espacio: el living. Un lugar para cinco comensales como máximo que quieran celebrar una ocasión especial en un ambiente privado y distinguido.
Menú navideño
En vísperas de la Navidad, La Maison ofrece de entrada, una trilogía de jamón y melón que se presenta en vasitos diferentes con distintas texturas.
También pechugas de pollo ahumada con caviar de berenjenas, rúcula y una vinagreta de tomates secos. Además, una tarta de hojaldre de tomates asados con hierbas, queso de cabra, coulis de albahaca y brotes de primavera. O un ballotín de pavita rellena con hongos y calabazas asadas con risotto de cereales y manzanas al oporto.
Uno de los postres puede ser un volcán de chocolate con espuma de frutos rojos.