Hay sólo tres jefes comunales que ejercen desde 1983
Con mandato pleno
Se trata de tres presidentes comunales que se lanzaron a la política hace 24 años, impulsados por el aliento de amigos y conocidos. Hoy son los únicos que comenzaron a desandar el 13° período de gestión consecutivo y El Litoral los unió para que den su testimonio.

César Benítez - [email protected]

Pasaron más de dos décadas desde aquella histórica asunción de autoridades cuando se produjo el retorno de la democracia al país en diciembre de 1983. Hubo sucesivos recambios de autoridades en municipios y comunas de la provincia pero hubo tres hombres que siguieron rigiendo los destinos de sus pueblos y ahora volvieron a reasumir sus mandatos por dos años más. Todos pertenecen a la misma extracción política: el Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS).

Para Miguel José Gatti, Angel Nóbile y Bartolomé Luis Giacosa, los orígenes de su desembarco en la política son muy parecidos. Un grupo de amigos y vecinos los convenció para que se lancen a la arena política y aquí están transitando su décimo tercer período de gestión consecutivo.

En San Carlos Norte, el médico veterinario Miguel José Gatti, preside la comuna ubicada a 40 km de la capital santafesina con una dotación de 10 empleados y una población de 1.050 habitantes.

"Por ese entonces era militante de Franja Morada en la Facultad de Veterinaria de Esperanza (ex Fave) y traía todo el impulso de la política. Un grupo de amigos me propuso para ser presidente comunal y acá estamos; he aprendido un montón, siempre digo que la experiencia acumulada en estos 24 años fue posible gracias al apoyo de mi familia y la colaboración de los empleados", evalúa.

Considera que la tranquila población que preside es protagonista de un crecimiento de industrias a lo que se suma la llegada del agua potable y el pavimento. "En definitiva todo lo que llamamos infraestructura es bienvenido", señala el profesional de 52 años.

Sin embargo, no todas fueron rosas, ya que las inundaciones por lluvia de marzo pasado pusieron en jaque al área rural y los productores "no entraban en razones que el problema fue originado por un factor climático inusual", explicó a El Litoral.

Otro hecho que complica el trabajo es cuando llega el momento de las jubilaciones del personal ya que es una relación que viene de más de dos décadas. "Eso les pasó al capataz y a mi secretaria que me acompañaron desde que asumí en 1983 y ahora ya no están porque se acogieron a ese beneficio", recuerda con nostalgia.

Entre los proyectos más ambiciosos se encuentran el gas natural -ya está el anteproyecto-, conseguir un móvil para la Policía, ejecutar planes habitacionales y mantener los caminos rurales para sacar la producción de la zona.

"Estamos al día con el FAE (Fondo de Asistencia Educativa) y los aportes previsionales. Además para 2008 se va a construir una biblioteca popular con la Asociación Saboyana, que hizo entrega de 10 mil euros", señaló Gatti muy complacido.

Gessler, pueblopara descansar

Bartolomé Luis Giacosa, tiene 59 años y es el presidente comunal de Gessler, un pueblo enclavado a 65 km de Santa Fe sobre la Ruta Provincial N° 6 y cuenta con 8 empleados en la repartición que lidera.

El ahora funcionario comunal fue previamente un activo dirigente de instituciones intermedias en la localidad también fue convocado por gente allegada y después se puso a trabajar al frente de su pueblo, incluso dejó de lado su tarea de productor agropecuario.

"Lo primero que hice fue reacondicionar el parque automotor y luego el pavimento urbano a lo largo de 35 cuadras", señaló Giacosa, quien destaca como un hito en su gestión la habilitación de la Ruta Provincial N° 6, tramo Gessler-San Carlos Sud en el año 1984.

También hubo tiempos difíciles como la pasada inundación "pero con buena predisposición todo se soluciona", señala el hombre que también es productor agropecuario. "De un total de 8.300 hectáreas, 1.200 resultaron afectadas por las intensas lluvias", describe con exactitud.

Gessler describe Giacosa es un lugar muy buscado por su tranquilidad para descansar y está muy bien forestado "con un promedio de 5 árboles por habitante en el sector urbano y suburbano", señala orgulloso.

La población de 1.200 habitantes es escenario de la Fiesta del Maquinista, un centro tradicionalista con un muy buen nivel, fútbol, voley, patín son las actividades más salientes.

Hacer desde la nada

Fue el que llegó desde más lejos. Recorrió 360 km desde La Sarita, departamento General Obligado, una población de 2.100 habitantes distante 40 km al noroeste de Reconquista y enclavada a la vera de la Ruta Provincial N° 96 -de piso natural- que lo vio nacer y crecer.

Héctor Nóbile hoy tiene 64 años y se reconoce hincha de Boca Juniors, ahora dedicado de pleno a la función pública ya que hace 5 años que dejó la producción agropecuaria.

"Vengo de estar en numerosas organizaciones sociales como Juventud Agraria, grupos Crea, consejo de la Unión Agrícola de Avellaneda, Samco y cooperadoras escolares. En 1983 empezamos a conversar con amigos y fuimos juntos con el padre Antonio Pergolesi gestores de la electrificación rural del tramo entre La Sarita y El Arazá, que abarcó 80 km", señala a manera de presentación.

En 1982 se crea la comuna de La Sarita y un año más tarde en pleno período democrático se presenta y gana la elección comunal. "Todo fue muy duro y la comuna nace de la nada. Una mesa, dos sillas y una máquina de escribir eran nuestro mobiliario. Vialidad nos prestaba las máquinas y funcionábamos en un local cedido por la Unión Agrícola de Avellaneda, justo bajo el depósito de agua con una superficie de la oficina que llegaba a los 12 metros cuadrados", recuerda.

Pero todo cambió cuando con recursos propios se inició la construcción de la sede propia del edificio comunal que ahora tiene 180 metros cuadrados cubiertos. Se comienzan a comprar máquinas y llega el agua potable a La Sarita, además de los parajes San Manuel, La Vanguardia, Víctor Manuel. "Hace 3 años que tenemos cloacas gracias a subsidios del Enohsa y Propasa y contamos con 13 escuelas primarias, una secundaria y la Casa de la Cultura".

Sin embargo, hay una deuda para los lugareños del distrito que tiene 65 mil hectáreas: "Es el único pueblo del departamento General Obligado que no tiene un acceso mejorado", se lamenta.