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De la redacción de El Litoral
"Muchachos, sé que estoy en la lista, que tengo posibilidades, pero a mí nadie me confirmó nada. Inclusive, Ponce me dijo que la designación se hará entre hoy y mañana porque faltaban resolver algunas cuestiones. Y estamos hablando de fútbol, y ustedes saben que este ambiente es muy cambiante y no me quiero pegar contra la pared si no me eligen". Así inició la charla Alejandro Curcio, quizás queriendo "abrir el paraguas" o llamándose a la prudencia de no decir cosas de las que luego pueda arrepentirse. Igualmente, en Unión la decisión está tomada: el profesor Curcio será a partir de estos días el nuevo coordinador de las divisiones inferiores.
Curcio inició su actuación en Unión allá por 1987, como preparador físico en distintas categorías, hasta llegar a la primera con Hilario Bravi, primero, y con Daniel Silguero también. En 1995 se alejó de la institución y estuvo trabajando en Banco Provincial, también como profe, para luego pasar a La Salle -el club en el que tuvo su origen futbolístico- ya como entrenador, antes de retornar, en 2003, a trabajar en Unión. En esta oportunidad, se desempeñó como entrenador de la sexta y la quinta, hasta que le llega esta chance de hacerse cargo de la coordinación del fútbol amateur, por la cual ha demostrado enorme entusiasmo.
"Conozco el club y me creo capacitado para hacer un buen trabajo. Hay muchas cosas que cambiar en el fútbol amateur de Unión, mejorando algunas y tratando de incorporar otras. Pero no me hagan hablar demasiado hasta que la dirigencia no confirme quién asumirá ese rol", señaló el profesor Curcio.
Se dijo en varias oportunidades que uno de los objetivos de la dirigencia que comanda Juan Vega es el de agrandar la infraestructura. Y de esto habla Curcio:
"La realidad de Unión es que se quedó chico en este aspecto. Con la incorporación de las divisiones de AFA, no nos alcanzan los campos de entrenamiento, al punto que hemos tenido que hacerlo en Viales, en el Distrito y en Los Molinos, que ha sido de gran ayuda para nosotros. Pero en esto hay que mejorar y por eso considero que es tremendamente importante que los dirigentes piensen de esa manera, porque estamos necesitando canchas para entrenar", dijo Curcio.
Es posible que también se produzcan algunas incorporaciones al plantel de entrenadores. Desde ya que a Curcio habrá que reemplazarlo, pero se descarta que haya otros que se sumen. Inclusive, se dice que la búsqueda apuntaría a hombres de cierta experiencia.
En este período que llevan a cargo del club, los dirigentes de Unión estuvieron sondeando a distintos coordinadores. El primero con el que se habló fue con Víctor Alfredo Bottaniz, nombre que, inclusive, Juan Vega mencionó en la campaña electoral y con el que hizo gestiones concretas, aprovechando la estadía de "Lito" en Santa Fe.
Bottaniz está afirmado en su trabajo como director deportivo en la Liga de Quito y con posibilidades y ganas de seguir trabajando en Ecuador.
Otro de los nombres sondeados en su momento fue el de Oscar Sabino Regenhardt, de fuerte pasado tatengue, hombre identificado con Unión y muy querido en el club. Está trabajando en Boca desde hace muchos años y la idea es continuar haciéndolo allí, como técnico de las inferiores.
En la ronda de charlas, los directivos hablaron con un ex colaborador de Marcelo Bielsa, Javier Torrentes. A las pocas semanas, se fue a trabajar al fútbol chileno y, por ende, también quedó descartado.
Luego, surgieron otros nombres que sedujeron a la dirigencia. Uno de ellos fue el de Rubén Rossi, actual asesor de Chacarita y con algunos ofrecimientos concretos, como el recibido por parte de Nacional de Montevideo. Otro proyecto evaluado, fue el de Alejandro Giuntini, ex jugador de Unión que actualmente se desempeña en inferiores en Mar del Plata, mientras que también se evaluó la posibilidad de Horacio Bongiovanni, otro nombre relacionado con la historia de Unión (fue jugador en la década del "70), con larga trayectoria como técnico y también trabajando luego en inferiores de Boca.
Alejandro Curcio se refirió a Juan Pablo Lezcano, el enganche que Claudio Gugnali llevará a la pretemporada. "Vino al club como "8', pero luego lo pusimos en la función de doble enganche y anduvo muy bien. Es un buen pasador de pelota, muy preciso y con mucho despliegue. Eso le permite pisar con frecuencia las dos áreas, ya sea atacando o defendiendo", dijo Curcio.
Además, el futuro coordinador de las inferiores rojiblancas dijo que también fue entrenador de Pérez, otro de los juveniles que tiene en cuenta Gugnali y que ya lo llevó al banco en un par de ocasiones durante su breve interinato.
Alejandro Curcio era el preparador físico de Carlos Santos Mazzoni en aquel equipo que participó de la Dallas Cup con excelente suceso en Estados Unidos, en 1992. Ese equipo tenía, entre otros, a De la Riba, Werro, el "Negro" Pereyra, Cámara, Oggioni, Clotet, Wabeke, Spagnol, Sebastián González y Cristian Cometto, entre otros. En ese viaje participaron Rubén Decoud, actual vice y hombre fuerte del fútbol de Unión, como presidente de la delegación, y el inolvidable Ovidio Gorosito, un hombre que trabajó muchísimo por los chicos en la institución. Un grupo humano excelente y un equipo que dejó muy bien sentado el prestigio de la institución, con algunos jugadores que luego llegaron y triunfaron en la primera de Unión.