Cuando el fútbol era ofensivo...
En 1953, el "Patón" Frutos le hizo 5 goles a Dock Sud
El centrodelantero Juan Carlos Frutos ha sido el futbolista más efectivo de un equipo de Santa Fe en las cerca de siete décadas de participación de los clubes locales en los registros de la AFA, con cinco anotaciones y en calidad de visitante, que realza la capacidad goleadora de su autor.

Tomás Rodríguez - (Especial para El Litoral)

El "Patón" Frutos era un artillero que fue adaptándose al torneo de Segunda División (actualmente Primera "B" Nacional), adquiriendo conocimientos y su mayor capacidad estuvo dada en la excelente preparación física, su fortaleza, inclaudicable valor e inteligencia para aventajar en el salto a los defensores rivales y transformarse así en un delantero temible dentro del área.

Importantes halagos

El ariete, que defendió los colores de Colón y Unión, tuvo algunos halagos muy importantes. Integró en 1950 el equipo sabalero campeón del torneo extraordinario de honor "Presidente Perón", convirtiendo un gol en la final; además de ser el segundo goleador del torneo de 1953, jugando para Unión, con 37 anotaciones, que fueron superadas solamente por Cándido González que hizo un tanto más, ratificando sus virtudes cuando este deporte era de una concepción ofensiva.

Recuerdo imborrable

Unión cumplió, en 1953, una excelente campaña, ubicándose tercero (43 puntos) a siete unidades del campeón Tigre (segundo fue Atlanta), anotando los de Victoria 87 tantos (dos más que Unión) con una delantera conformada por Jorge Sánchez García, Juan Carlos Burgos, Luis Cesáreo, Cándido González y Ernesto Bernardo "Tito" Cuchiaroni.

El partido con Tigre

Recordó Frutos que, en un partido decisivo, Tigre venció a Unión por la mínima diferencia, no convalidando el juez inglés un tanto para los rojiblancos cuando estaban con el marcador en blanco porque Jorge Hidalgo rechazó un remate de Juan Carlos Bruzzone -el capitán y goleador tatengue- cuando el balón había superado la línea de sentencia unos 20 centímetros. En esa época no existían las transmisiones por televisión, tampoco el llamado "Telebeem" y allí pudo haber cambiado la historia del partido y del torneo.

Una crecida cantidad de hinchas había acompañado a Unión en la excursión por Victoria, en el norte del Gran Buenos Aires. El árbitro inglés fue presionado por el público local debido a que en una brusca jugada, el "Indio", Miguel Ángel Mieres había fracturado a Rubio, una figura descollante e ídolo de Tigre, jugando el local, el resto del cotejo, en inferioridad numérica.

Aplastante victoria

La mayor goleada de Unión como visitante fue durante esa temporada en la Isla Maciel, donde derrotó categóricamente a Sportivo Dock Sud, por 8 a 1. "Ese día estuve muy inspirado, anotando cinco goles, siendo el mayor mérito del "Maestro' Greco, que había actuado en Boca Juniors, y también por la velocidad de los dos punteros, Abelardo Lucio Verolín y Virgilio Acosta que enviaban centros precisos justo para mi cabeza", reveló Frutos, quien nació en la localidad de Gobernador Crespo, del departamento San Justo, el 12 de junio de 1928.

Al relatar sus inicios en esta disciplina, Frutos reveló que en la adolescencia vivía en el barrio Roma, en La Rioja y Santiago de Chile, y que comenzó a jugar en Newell's Old Boys, cuya sede estaba en Avda. Freyre, cuando el club había abandonado el torneo de la Federación y se incorporó a la Liga Santafesina, siendo una de sus figuras más queridas Antonio "Tapón" Funes (en 47 partidos en Rosario Central, convirtió 20 goles).

Cuenta Frutos que "tenía como entrenador a Delfidio Giménez, un notable goleador de Unión, quien me enseñó a cabecear. En un partido frente a Colón, en 1947, en la cancha de Sportivo Guadalupe, por el torneo local, Newell's ganó 1 a 0, anotándole el gol a Pedro Botazzi, arquero que después fue transferido a Rosario Central donde jugó 99 encuentros hasta 1955", explicó el temible goleador.

Juan Carlos manifestó que el presidente de Colón, don Francisco Ghiano, estaba en la cancha mirando el partido, "y me ofreció por el pase una interesante suma de dinero y un trabajo, y pasé a esa institución, donde jugué los primeros cuatro años (1948-1951) cuando mantuvo su estadio invicto, las mayores recaudaciones y tenía un equipo altamente competitivo".

En Paraná

"Al año siguiente, Colón me cedió a Universitario de Paraná, donde me ofrecieron trabajo en la Flota Fluvial del Estado, con un sueldo que superaba el doble de lo que ganaba en la empresa de Correos y Telecomunicaciones en Santa Fe. En la final de la Liga Paranaense le ganamos a Patronato, el club que admiraba Francisco Perette, el presidente de esa entidad rectora y que años después fue titular de la AFA. Al término del encuentro, demostrando su hombría de bien, me abrazó y felicitó efusivamente".

"Ulla me convenció"

El artillero destacó más adelante que "el escribano Alejandro "Tata' Ulla fue a dialogar conmigo a Paraná, hablamos sobre distintos aspectos del fútbol, me convenció y vine a jugar a Unión donde tuve un primer año excepcional, en 1953, dirigido por Rafael Amadei: ganamos el primer clásico de visitante con goles mío y de José Vicente Greco. Alcancé más de una conversión en varios encuentros; sin embargo mi mejor actuación fue frente a Sportivo Dock Sud, en la Isla Maciel, donde anoté la friolera de cinco tantos, y convirtieron además Teodoro Maidana, Abelardo Lucio Verolín y Miguel Ángel Mieres".

Para el campeonato siguiente, Unión incorporó al cordobés Reyes Díaz, al "Pato" Justo José Rossi y al puntero izquierdo santafesino Omar Ludueña, quienes venían de River Plate y San Lorenzo. Como los resultados no fueron los esperados, en 1955 retornó de Colombia Julio Enrique Ávila y llegó Hugo Fermín Rivero".

Los dirigentes de Unión, para mantener un presupuesto acorde, ofrecieron rebajar el sueldo a Frutos, como a otros futbolistas locales, quien no aceptó la propuesta. Teniendo en cuenta su comportamiento, conducta y ética, fue dejado en libertad de acción.

"Amigos en las buenasy en las otras"

En 1955, Juan Carlos Frutos volvió a demostrar su humildad y nobleza, con la grandeza de un verdadero luchador y la pasión por el fútbol, al ser contratado por San Lorenzo de Esperanza, cuyo adiestrador era Carmelo "Patita" Bonacci, donde percibió 10.000 pesos por sus servicios mensuales, logrando el subcampeonato y al año siguiente, el preciado título de campeón.

Ante este éxito, Central San Carlos se interesó por sus servicios y contrató a Frutos, quien se cansó de hacer goles y logró coronar a los rojinegros campeón de la Liga Esperancina de Fútbol durante los años 1957, 1958, 1959 y 1960, cerrando un ciclo magnífico de una campaña coronada de triunfos y también algunos sinsabores. Allí, en San Carlos, fue acompañado por Zapico y Lagruta.

"Cinco goles imborrables"

Finalmente, aseguró que "jugué al lado de grandes futbolistas, puedo citar la capacidad goleadora del "Chengo' Cantelli y la calidad indiscutida de Greco. Mi mejor partido fue actuando para Unión en 1953 ante Dock Sud, el día de los cinco goles. Lo disfruté como nunca, ésas son las cosas lindas del fútbol", concluyó Juan Carlos Frutos, el temible goleador de la década del 50.