En el momento de los balances, Germán nos cuenta sus sensaciones de 2007
No fue un año cualquiera para Chiaraviglio
Sus primeros Juegos Panamericanos y su debut mundialista en la categoría mayores fueron los eventos que se destacaron en su calendario, los que supo sobrellevar gracias a su madurez deportiva. Ya en pretemporada, se prepara para afrontar en agosto próximo el último y gran desafío de este ciclo de cuatro años: los Juegos Olímpicos de Beijing, China.
-¿Cuál es tu balance del año?
-Fue un año de transición, con mucho para pensar pero con algunas cosas positivas también. Sabía que iba a ser difícil el traspaso de la categoría juveniles a mayores y es lógico que se dé una meseta en la carrera de cualquier deportista. Yo venía mejorando en los años anteriores de una manera bastante notoria y me mal acostumbré a mejorar con cada competencia. De todos modos, las conclusiones son buenas, porque me di cuenta de que ya estoy metido en la conversación en los grandes torneos, compitiendo de igual a igual con los mejores del mundo.
-En esa transición que manifestás atravesar, ¿cuáles son las diferencias físico-técnicas que tenés respecto del año pasado?-Fundamentalmente, este año tuve un cambio importante en cuanto a la longitud de la carrera. Hasta las primeras competencias de este 2007, realizaba 16 zancadas de apoyo antes del salto, que son aproximadamente 36 metros; ahora pasé a saltar, con 18 pasos, cerca de 41 metros. Lo beneficioso de alargar la carrera, sumado a una buena técnica en los gestos, es obtener una mayor velocidad, que es la que necesitamos. Ése fue un punto que quería cambiar este año porque en el próximo iba a ser muy tarde, ya que por ser un año olímpico hay que llegar sin cuestiones técnicas pendientes. Por suerte, el cambio no me afectó tanto. Pensé que iba a ser peor pero fue positivo.
-En tu primer año en la categoría, debutaste en los Juegos Panamericanos y en el Campeonato Mundial. ¿Qué te dejaron cada uno de estos certámenes?-Río de Janeiro y Osaka quedarán en el recuerdo para siempre. Me hicieron crecer mucho como atleta y como persona también, y me sirvieron para ganar en madurez y aprender a manejar las presiones que uno descubre que tiene en estas competencias donde te jugás muchas cosas.En Brasil, el clima fue un factor negativo e influyó mucho en el rendimiento técnico de todos los participantes; lamentablemente, fue una circunstancia que empañó mis primeros Panamericanos, pero de todos modos cumplí con mi objetivo que era traerme una medalla. Además, siempre voy a recordar mi primera experiencia viviendo en la villa panamericana, junto a los miles de atletas que participaron de esta edición.Lo de Osaka no se queda atrás en cuanto a la experiencia de mi primer mundial de mayores y a la magnitud del evento en lo organizativo. Fue espectacularmente increíble. El año pasado me tocó viajar a China y haber conocido Japón en esta oportunidad será algo imborrable en mi carrera deportiva. Respecto de lo deportivo, en el corte clasificatorio me equivoqué por no cambiar la garrocha a tiempo, y eso me costó no pasar los 5,65, marca que fijaron finalmente los jueces para acceder a la final, y que hice una semana después en Italia. Pero son errores lógicos para mi edad, los que deberé evitar para los próximos años.
Ciudadano del mundo
-Además de tu debut en estos dos torneos, este 2007 fue distinto por cómo planificaron la preparación a lo largo de la temporada, permaneciendo casi medio año en el exterior. ¿Qué conclusiones sacas de esta larga estadía fuera de casa?
-Siempre el período que paso allá es positivo. Hay varias cosas que se juntan para que esto sea así. Una es la alta competencia que hay en Europa, ya que estar cerca del "mundo atlético" es esencial. Por otro lado, la compañía de otros saltadores de alto nivel, como el caso de la rusa Yelena Isinbayeva, con quien entreno diariamente, suma mucho. También, la infraestructura de entrenamiento es impecable: la pista, los gimnasios, la parte de recuperación, la comida y el alojamiento se destacan. Además, otro factor fundamental es el clima. Durante este año hizo mucho frío en Argentina y yo lo sufrí, al punto tal que no sólo es lo físico sino que te cambia el humor, el estado de ánimo. Fue una buena decisión permanecer por tanto tiempo en el exterior, porque si no hubiera sido muy difícil el entrenamiento acá. Es importante justo en la época pico, cuando tenemos los torneos más importantes, estar entrenando con las condiciones climáticas con las que se va a competir, en el calor.
-¿Eso significa que la idea es repetir el esquema para el próximo año?-Sí, vamos a quedarnos en la época de verano acá, para ir a Europa después de los Grand Prix, a principios de abril. Nos radicaremos en Formia nuevamente y vendremos para algunas competencias a mediados de mayo, entre ellas el Indoor de garrocha de Santa Fe a fines de ese mes y el Iberoamericano a principios de junio. Después, volvemos a Europa hasta los Juegos Olímpicos.
-¿Qué actividades comprenderá la pretemporada que comenzaste hace un par de semanas?-Estamos trabajando en la parte más pesada del proceso, que abarca diciembre y enero. Son tres meses bastante duros, de ejercicios aeróbicos, de correr mucho, de ganar más que nada estado físico, para después, a medida que se vayan acercando los torneos, afinar los detalles técnicos, empezar a meterle velocidad y potencia. Esta base de resistencia es la que nos hace aguantar durante todo el año.
Sus palabras de agradecimiento
"Agradezco muchísimo lo que han hecho las empresas santafesinas a través de este programa del diario El Litoral. La verdad es que me fue de mucha utilidad contar con los recursos para planificar extensas temporadas en el exterior, en el camino hacia mi debut olímpico el próximo año. Creo que no los he decepcionado, ya que vengo cumpliendo con todos los objetivos que nos planteamos desde que comenzó este ciclo de cuatro años. Particularmente, en este 2007 logré una medalla en los Panamericanos y, con respecto al Mundial de Japón, me prometí a mí mismo entrar a la final, aunque eso no se pudo dar. De todos modos, quedé en el puesto 18, y estar entre los mejores, con 20 años y en mi primer mundial de mayores, no es poca cosa. Espero haber colmado las expectativas que tenían las empresas sobre mí", dijo Germán.