| |
De la Redacción de El Litoral
Envuelta en sospechas de irregularidades en el otorgamiento y manejo de licencias de taxis y remises, una agente de la Dirección de Transporte, a la que el ex intendente Martín Balbarrey le dio por decreto en julio de 2004 la responsabilidad de "reorganizar y optimizar, con carácter de urgente, la funcionalidad" de la mencionada repartición; fue desplazada de su cargo por el Ejecutivo actual.
Ahora, por un decreto municipal, el manejo de dicha responsabilidad vuelve a la Dirección de Transporte, quien también va a investigar la posible entrega de permisos "truchos" a vehículos en alquiler, entre otras irregularidades, según indicaron hoy fuentes de la intendencia.
La agente, sobre la que también recaerá un sumario administrativo, quedó asociada a una serie de anomalías puntualizadas en una carta que el director de Transporte, Hugo Chacón, le dirigió en octubre de este año al subsecretario del área, Julio Michelli. La esquela introduce un repaso cronológico de las acciones que se llevaron a cabo bajo el dominio de esta agente: un operativo de reempadronamiento de agencias y vehículos afectados al servicio público de remises entre octubre y diciembre de 2004, un relevamiento en agosto de 2006 y uno nuevo un mes después.
La primera acción arrojó un resultado de 717 unidades definitivas en el registro informático, sobre el que la Dirección dispuso un cierre definitivo "no permitiéndose nuevas modificaciones en la cantidad de matrículas", para respetar el congelamiento de las habilitaciones de remises que regía la ordenanza 10.538. En su artículo 21, la norma impone la "prohibición absoluta y definitiva de la habilitación de unidades destinadas a la prestación del servicio público".
A pesar de que el marco legal indicaba expresamente que no podían sumarse nuevas autorizaciones, en agosto de 2006 surgen 25 nuevas matrículas. Según relata Chacón, el relevamiento de setiembre muestra, en total, la existencia de 39 matrículas que "no se encuentran incorporadas en los registros informáticos, de las cuales 24 corresponderían a notas que según expresan sus autores, no habrían sido consideradas al momento del reempadronamiento 2004".
El funcionario de Transporte indica además que, a pesar de que el área de remises "tenía en claro el criterio de no habilitación de unidades sin continuidad y no reempadronadas", durante este año "se han rehabilitado las siguientes matrículas no reempadronadas y que carecen de continuidad: 102, 141, 292, 326, 462, 650, 732, 851, 1074, 1196, 1323, 1470". La mayoría de las nuevas altas carecían de datos imprescindibles como "fecha, agente interviniente y otros requisitos formales".
La denuncia de Chacón fue analizada por el asesor legal, Mario Baruca, que sugirió que "se instruya sumario administrativo a los agentes del área que tienen a su cargo el subsistema de remises". La medida aconsejada fue la que adoptó esta semana el Ejecutivo.
Es que el accionar de los agentes "sería violatorio prima facie de las disposiciones contenidas en el Estatuto del personal de Municipalidades" y, de comprobarse el accionar doloso de los mismos, se encasillaría en lo que la doctrina denomina "Falta personal".
Además, el abogado recomienda la baja definitiva de esas licencias otorgadas irregularmente, lo que autoridades municipales ya dispusieron. Desde la Secretaría de Planeamiento aseguraron que pretenden "saber con certeza cuántos coches hay y quiénes están cumpliendo con la normativa, para poder planificar hacia delante".
Por ello, y porque "este año hubo un reflotamiento o resurrección de licencias que estaban inactivas, a través de un método que tenía ciertas irregularidades", el municipio decidió apartar a la agente de su cargo.
Sospechas
En general, desde el municipio llamaron la atención sobre el desenvolvimiento del área de control y otorgamiento de licencias de remises durante la gestión Balbarrey: "Movimiento de personal -se removía a gente idónea y se ponía a gente con vinculaciones políticas-, lo que generaba un panorama bastante irregular".
Otras fuentes aseguraron a El Litoral que la responsable de esas funciones habría entregado a inspectores de tránsito un listado con los remises que "no se podían controlar ni multar". Los números de licencias coincidían con los de las que fueron dadas de alta de manera presuntamente irregular durante su mandato.