LISANDRO ARISTIMUÑO
Sensibles sonidos del sur
 "Soy músico, porque, por suerte, la música tiene algo que no se puede pensar. Se puede sentir", dice este joven que se nutre de diversos estilos a la hora de componer, desde Mozart hasta The Beatles y Mercedes Sosa. Gentileza producción

El músico rionegrino vive en Buenos Aires desde 2001, y ya ha lanzado tres discos: "Azules turquesas", "Ese asunto de la ventana", y el más reciente "39º". Viene de presentarse en España, y por primera vez este domingo tocará en nuestra ciudad, donde recorrerá el repertorio de todos sus álbumes en un set solo acústico. En su último trabajo contó con la participación de Liliana Herrero, Mariana Baraj y Cristóbal Repetto, además de su banda Azules turquesas. "39º" habla del "fuera de foco" que se vive en Capital Federal, y deviene de un estado febril, tan febril como el ritmo de esa gran ciudad.

Mientras el agitado 2001 se precipitaba en la realidad argentina, hubo alguien que decidió partir de su Viedma natal y emprender algo nuevo, quizás incierto, diferente, en la furiosa Buenos Aires. Podría decirse que no parecía recomendable, pero fue posible. Pasaron los años, y el joven dejó crecer sus canciones y editó tres discos. El último lleva por título "39º", y en su concepto alude a "la fiebre urbana", alejada de los paisajes y los climas patagónicos.

El nombre de este cantautor es Lisandro Aristimuño, y aunque Santa Fe no le resulta desconocida, este domingo será la primera vez que toque en la ciudad. Será en Living 33 -Belgrano 2719-, a partir de las 23, cuando el rionegrino presente un set solo acústico.

Habitualmente, "toco con cinco músicos más, es la banda que me acompaña en Buenos Aires. Nunca fuimos a Santa Fe a tocar, y este set solo lo hice en España. Cada tanto voy a Santa Fe porque mi mujer tiene familia allí, pero nunca toqué y la idea para este domingo es hacer un variadito de los discos anteriores y del último, para que la gente pueda conocer los primeros", dice, teléfono de por medio, en un diálogo tan franco como cálido que mantuvo con este diario. Y añade, a modo de síntesis, que su recital será "una combinación electrónica y acústica".

CRECIMIENTO

En 2004, Lisandro lanzó su primer álbum, "Azules turquesas". La aceptación se hizo escuchar entre los círculos de pares, la crítica y el público. Un año después, llegó "Ese asunto de la ventana", y el eco recogido corrió la misma suerte.

Ahora, el tercero "es un disco que me dio un montón de cosas. Hace seis años que vivo en Buenos Aires -relata- y 39º responde al delirio de esta ciudad. Ya me empecé a acostumbrar a este ritmo. Haber sacado tres discos en cinco años, en esta ciudad en que las cosas se dan tan rápido, y poder tocar mis canciones, es fuerte".

En el cruce de estilos, sonidos y fuentes, la obra de Lisandro podría admitir varias definiciones. Sin embargo, lo más importante en ese sentido es que "soy músico porque, por suerte, la música tiene algo que no se puede pensar. Se puede sentir. Digo que hago una fusión de muchos estilos. Empecé a escuchar música de muy chico, y por eso ahora salen todas estas cosas". ¿Los estilos? "The Beatles, Mozart, Mercedes Sosa, Liliana Herrero, mucho de folclore, mezclado con rock, pop... Desde Silvio Rodríguez, hasta el folk... A la hora de hacer mis canciones, no creo que tenga una definición", sostiene.

APUNTES

"39º" fue editado este año por el sello independiente Los años Luz discos, pero se grabó en 2006 en los estudios Circo Beat -pertenecientes a Fito Páez-. Con las participaciones de Liliana Herrero, Mariana Baraj y Cristóbal Repetto, y de la banda que acompaña a Lisandro, Azules Turquesas, el disco "habla mucho de Buenos Aires". Pero de más específicamente, del "inconsciente de las personas".

Según él mismo narra, hubo un día en que Lisandro tuvo mucha fiebre. A pesar de ese estado, o gracias a él, y siguiendo el rito de escribir todo aquello que surja espontáneamente, aparecieron las ideas. "Tengo un cuaderno al lado de mi cama y escribo muchas cosas. En ese estado febril escribí, en ese estado de psicodelia... Creo que las letras hablan de esa fiebre que tiene la ciudad. Lo relaciono con esa ciudad que está fuera de foco. La gente anda muy rápido, y hay una suerte de sálvese quien pueda".

QUERIDA MéSICA

El trabajo independiente de Lisandro se abrió espacios en medio de la metrópoli. "Buenos Aires me ha aceptado mucho y muy bien. En ese último trabajo, hubo gente que me ha ayudado mucho. La música sola hizo que, por suerte, conociera a gente que la cuida y la quiere, personas como Kevin Johansen, Liliana Herrero, Fito Páez, Raúl Carnota...".

Sus canciones frente al público han logrado construir una "relación increíble. Es una fiesta. Estuve en La Trastienda por séptima vez, y se llenó de gente. Es muy importante porque siendo un artista independiente, veo el reconocimiento en medios de prensa, y el ida y vuelta que se da en mi página en Internet y en mi blog son fuentes increíbles para componer".

A propósito de las posibilidades que otorga la red de redes a la hora de difundir el trabajo de los músicos, Lisandro considera que "la música se hizo mundial y global, y dejó de depender de la importación y la exportación para abrir la mente y el alma y poder escuchar músicas de otras partes, como África y Japón. Eso me nutre como artista. Y además logró que Estados Unidos no sea la única fuente musical. En lo particular, bajo música, pero me gusta seguir yendo a las disquerías, me gusta tener las tapas de los discos. Además de músico, soy melómano".

En la web www.lisandro.biz - azulesturquesas.blogspot.com

María L. Lelli