Más de 20 mil personas poblaron el Patio Cívico del Monumento Nacional a la Bandera y sus calles adyacentes para ovacionar a Fito Páez, el miércoles por la noche. Allí, el cantautor ofreció un recital en el que recorrió clásicos de diferentes etapas de su carrera como parte del ciclo "Fito y Rosario, más cerca que nunca", organizado en forma conjunta por la Municipalidad de esa ciudad y el Gobierno de la Provincia.
La cita fue la segunda que convocó al artista en el marco de las fiestas de fin de año y que, el sábado pasado, convocó a más de 3.500 personas en el anfiteatro Humberto De Nito en el Parque Urquiza. Ellas presenciaron la proyección del film "De quién es el portaligas", segundo largometraje dirigido por Páez y rodado en Rosario.
Así, el show en vivo del miércoles ofició de broche y volvió a reunir al artista junto a Coki & The Killer Burritos, una dupla presentada en esa ciudad el 6 de abril de este año, en un recital a beneficio que sorprendió por la performance rockera que tomaron los temas de Páez.
El miércoles, y de regreso de su viaje por Chile, Páez subió al escenario acompañado también por Carlos Vandera y Gonzalo Aloras, otro coterráneo que integra el staff de su banda.
La puesta se completó con tres pantallas gigantes que permitieron a quienes no pudieron ingresar al monumento, seguir el recital a pesar de la distancia.
El show comenzó poco después de las 21 con "La ciudad de los pibes sin calma" y "Lejos en Berlín", temas que crearon un clima propicio para que durante más de dos horas la gente cantara y coreara cada una de las canciones del polifacético artista.
El balanceo de los temas incluyó también los de "Rodolfo", su última placa, y permitió unir a través del canto a distintas generaciones. Así, los más grandes se emocionaron con temas como "Vueltas en el aire" y "Narciso y Quasimodo"; y los más jóvenes siguieron el arranque rockero de "Ciudad de pobres corazones", y las baladas "Ambar violeta"; "Normal 1", "El amor después del amor", "A rodar" y "Mariposa Teknicolor". Coreadas por miles de gargantas, unas 24 canciones hilaron casi dos horas de música en que los celulares iluminaron el Monumento.
El Litoral - Télam