Autódromo Ciudad de Santa Fe

Cualquier calle medianamente ancha, sirve para el propósito. Cualquier irresponsable que maneje una moto de considerable cilindrada o un auto, puede ser un asesino potencial. Las favoritas son las avenidas, pero los seguidores de Kimi Raikkonen, también se tientan en los barrios.

La Costanera aparece como la pista preferida y allí, a la vista de todo el mundo y ante la pasividad policial, todos los jueves se dan cita para despuntar el vicio. Un nutrido grupo de inadaptados, cuyo lugar de reunión es en las proximidades del Faro, cerca de la medianoche empieza a hacer rugir los motores y hace sus apuestas. Con absoluta impunidad, llegan a cortar el tránsito ubicando como pantalla otros vehículos para tener mayor comodidad en las largadas.

Pero también durante los otros días de la semana, muchos de ellos entrenan hasta la madrugada. Los vecinos de Guadalupe y Costanera, sufren la agresión de los dueños del sueño y la tranquilidad ajenos.

Días atrás, dos de estos irresponsables estuvieron a punto de desatar una tragedia cuando disputaban una picada sobre 7 Jefes. Se dirigían a más de 100 km en dirección norte-sur y al llegar a la altura del 3700 se encontraron con otro auto que circulaba en sentido contrario. Uno de los autos voló 50 metros y aterrizó sobre el cantero central, a metros de un grupo de personas que disfrutaban, en familia, de una noche al aire libre.

En ese caso, los autos sortearon -por casualidad- a la gente y todo quedó en la conmoción producida por el fuerte impacto y la enorme indignación de los testigos involuntarios.

Las ambulancias, los patrulleros y el lógico embotellamiento en la calle, se convirtieron en parte del paisaje nocturno. �Padres desentendidos?, �autoridades ausentes?, �un mix de ambos?

Cualquiera fuese la respuesta, es hora de que, quienes manejan el poder del Estado, tomen cartas en el asunto para que no tengamos que pagar con vidas inocentes el desatino de un grupo de tarados.