Por Mariano Moreyra - (Especial de la Agencia DyN)
El santafesino Marcos "Chino" Maidana demostró a lo largo del año que sus manos pesan, duelen, dañan, voltean y sirven para ganar por nocaut en distintos puntos del globo, por lo que se convirtió en el boxeador argentino de mayor crecimiento durante 2007. Maidana, de tan sólo 24 años, se impuso por la vía rápida en los tres combates que afrontó durante la temporada, pero esas tres victorias las logró en el exterior: en Panamá ante Jairo De Moura; y en Alemania frente a Laszlos Komjathi y Manuel Garnica.
De Moura le duró apenas dos rounds, Komjathi tres y Garnica ocho, por lo que se ubicó en el umbral de una chance mundialista para el año próximo en el ámbito de los superligeros AMB. Para los seguidores del boxeo, la campaña del "Chino" de ninguna manera resultó una sorpresa, pero sí una confirmación de que tiene un potencial para sobresalir más allá de la frontera.
El palmarés del destructor de Margarita es deslumbrante en cuanto a lo efectivo y contundente, ya que totaliza, desde su debut como profesional en 2004, la llamativa suma de 21 triunfos, 20 de los cuales los logró sin necesidad de escuchar el veredicto de los jurados.
Tanto es así que el único que soportó de pie la inclemencia de los puños de Maidana fue Daniel Carriqueo, el 6 de agosto de 2005 en Neuquén. Es decir que, a partir de esa fecha, todo rival que se le puso enfrente en un cuadrilátero terminó rendido sobre la lona.
En el podio del balance se ubica el prolongado e indiscutible reinado del chubutense Omar Narváez entre los moscas OMB y el ascenso que incluyó una cumbre del mendocino Juan Carlos Reveco entre los minimoscas AMB.
Narváez le dio al francés Brahim Asloum una lección de boxeo a pesar de su condición de visitante y con inteligencia, corazón y experiencia se impuso con amplitud a pesar de que tuvo que cuidar la salud de sus manos. Pero, tal como es habitual, el sureño peleó poco en cuanto a frecuencia y terminó el ciclo con otro triunfo ante Marlon Márquez en Trelew.
Por lo tanto, la situación de Narváez es la ya acostumbrada pues sus condiciones son riquísimas pero permanece alejado de los pleitos más trascendentes, de las bolsas más suculentas y de la gloria irrevocable. Es tan extenso el dominio del campeón en la categoría que el 25 de enero próximo hará la duodécima defensa de su faja y su oponente en la ocasión será el colombiano Carlos Tamara.
Habrá que esperar entonces que 2008 le proporcione al chubutense las oportunidades que se merece para medirse con los pugilistas más jerarquizados en los mercados de mayor atracción, allí donde conviven las cifras millonarias y la inmortalidad deportiva. Aunque con atraso, llegó la hora de unificar coronas.
En cuanto a Reveco, de 24 años, sería desmesurado exigirle más de lo que hizo en los últimos 365 días. Se consagró campeón mundial el 22 de junio al noquear en Mendoza al tailandés Nethra Sasiprapa en el octavo round, y se graduó en el mítico Luna Park pocos meses después al defender exitosamente su cinturón frente al mexicano Humberto Pool, también de modo contundente.
La única mancha para "Cotón" fue que perdió el título en su primera salida al exterior, cuando pagó tributo a su falta de experiencia y roce internacional al ser superado en forma muy ajustada por el local Brahim Asloum en Francia.
También fue muy positivo que Israel "Cachito" Pérez y Hugo "Pigu" Garay hayan finalizado el período como retadores garantizados para combates mundialistas que se desarrollarán en los primeros meses del próximo año.
Sus rivales serán el temible venezolano Edwin Valero y el australiano Daniel Green, respectivamente. Por su parte, el welter Sergio "Maravilla" Martínez dejó una vez más su huella en los Estados Unidos y es otro argentino que espera pelear por una corona en el corto o mediano plazo. Al oriundo de Avellaneda lo avala un récord de 40-1-1, 22 KO.
Lo más negativo de los últimos doce meses fue el fracaso de Mariano "Adrenalina" Carrera al intentar prevalecer en una eliminatoria mundialista que le proporcionó generosamente la AMB el 13 de noviembre, pero tuvo hasta problemas de peso y perdió por nocaut técnico en la sexta vuelta.
Por otra parte, las trayectorias de los ex campeones Rodrigo "La Hiena" Barrios y de Carlos "Tata" Baldomir parecen haber quedado ligadas definitivamente a la historia y sin margen para el futuro.
En definitiva, 2007 fue un año de transición, a tal punto que parece incapaz de abarcarse a sí mismo en 365 días. Por lo tanto, para hacer una evaluación más precisa habrá que ver cómo les irá a los protagonistas en el corto plazo cuando suban al ring para enfrentarse con la máxima exigencia y la desnuda realidad.
"La Tigresa" Marcela Acuña sigue siendo la reina del boxeo argentino, pero su trono está acechado por Alejandra Oliveras y Claudia López. La formoseña terminó el año como campeona del mundo supergallo AMB, la misma categoría que domina la "Locomotora" Oliveras para el Consejo, pero todavía nadie se pudo dar el gusto de verlas frente a frente sobre un cuadrilátero y la unificación de coronas quedó pendiente.
Hubo intercambio de dinamita desde una boca a la otra en reiteradas oportunidades, pero ni el tentador escenario del Luna Park logró colocarlas cara a cara con los guantes puestos y finalmente la lesión en una mano de la jujeña radicada en Córdoba terminó de postergar el esperado choque. Además, en 2007 la chubutense López se consolidó como tercera en discordia. La "Chica 10" fue declarada en las tarjetas perdedora de las dos estrellas más convocantes, pero por el papel que desempeñó merece un desquite, y si es por un título mejor todavía.
Con menos ruido mediático, córdoba se enorgullece de contar con otra monarca mundial, ya que Carolina Gutiérrez es la dueña del cinturón gallo para la Wiba. Es evidente que el camino que abrió Acuña cada vez tiene una mayor cantidad de adeptas, tanto es así que Yésica Bopp es la cabeza visible de las Toritas, una camada que brilló en los panamericanos de Guayaquil y en el Mundial amateur de la India. Por eso Bopp tuvo el honor de convertirse en la primera argentina en ser galardonada con el Firpo de Oro 2007, la máxima distinción anual que entrega la Uperbox.