Moda y política

Mateo Sancho Cardiel (EFE)

Un jersey "a lo Evo Morales", un pañuelo palestino "chic" o, lo último en llegar, el burka masculino de la llamada "goggle jacket", son claros ejemplos de cómo la moda vacía de contenido símbolos políticos y culturales para capitalizarlos en el influjo de las últimas tendencias.

Esta chaqueta, cuya capucha se prolonga hasta cubrir totalmente el rostro, es el último grito en excentricidades de lo más "fashion" y todo un "must" -prenda obligada- en los escaparates de las tiendas sujetas a las tendencias, que dejan de lado su castrador significado para la mujer en la cultura islámica.

Aunque sus referencias al burka no han sido reconocidas por sus creadores -su inspiración original es, en realidad, el automovilismo- este atuendo reabre el debate sobre la utilización que la moda ha realizado tradicionalmente de símbolos de distintas ideologías, despojándolos de su vocación inicial y frivolizándolos para las masas.

El caso más evidente es el del pañuelo palestino o "kufiya", prenda que identifica a la resistencia de este pueblo contra Israel y que ha sido convertido en emblema por, entre otros, el dirigente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.

En los años cuarenta, Dwight Eisenhower, por aquel entonces comandante en jefe de las fuerzas aliadas en Europa Occidental durante la Segunda Guerra Mundial, "inauguró" el uso de una prenda de cuello vuelto y sus mangas abotonadas, que se convirtió en una prenda informal y unisex denominada chaqueta IKE.

También de la Segunda Guerra Mundial datan las amplias cazadoras con puños cerrados, llamadas bomber y basadas en las que llevaban los pilotos de las fuerzas aéreas británicas durante la Segunda Guerra Mundial, atraen a los extremos, bien sean fascistas, bien sean punks.

Precisamente, el movimiento antisistema que fijaron en los setenta The Ramones y Sex Pistols con su música y Vivienne Westwood con su estética, fue objeto de una recuperación reciente, hasta el punto de que Madonna, en pleno siglo XXI, relanzó los cinturones y pulseras de pinchos.