EFE-AFP-Télam-DyN
Las declaraciones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien pidió sacar a las guerrillas colombianas de las Farc y el ELN de las listas de grupos terroristas en el mundo, fueron rechazadas hoy por el gobierno de Colombia y diversos sectores del país.
"El gobierno colombiano por ningún motivo acepta que se le deje de dar el calificativo de terroristas y se les otorgue estatus de beligerancia a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN)", expresó el Ejecutivo en un mensaje leído a los periodistas por el secretario de Prensa de la Presidencia, César Mauricio Velásquez.
El gobierno colombiano reaccionó así a un discurso de Chávez ante la Asamblea Nacional, en el que pidió reconocer a las Farc y al ELN "como fuerzas insurgentes de Colombia y no como grupos terroristas. Le pido a los gobiernos de este continente y a los gobiernos del mundo", dijo el mandatario venezolano, quien las calificó como "ejércitos".
Chávez hizo la declaración un día después de que las Farc liberaran a la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia Clara Rojas, secuestrada desde el 2002, y a la ex congresista Consuelo González de Perdomo, cautiva desde el 2001.
Las dos políticas quedaron libres gracias a una operación facilitada por el gobernante venezolano.
La Unión Europea (UE) y Estados Unidos incluyeron a las dos organizaciones insurgentes colombianas en sus listas de grupos considerados terroristas.
Estados Unidos lo hizo en 1997, mientras que la UE agregó a las Farc en 2001 y al ELN en 2004 en su relación de movimientos terroristas.
El gobierno colombiano respondió, sin mencionar a Chávez, que "todos los grupos violentos de Colombia son terroristas" por "atentar contra una democracia respetable y por sus métodos de exterminio de la humanidad".
Manifestó que los "grupos violentos de Colombia son terroristas porque se financian de un negocio letal contra la humanidad: el narcotráfico" y "porque secuestran, ponen bombas indiscriminadamente, reclutan y asesinan niños, asesinan mujeres embarazadas, asesinan ancianos y utilizan minas antipersona dejando a su paso miles de víctimas inocentes".
Las declaraciones causaron revuelo en Colombia, donde las Farc, con unos 17.000 integrantes, luchan contra el Estado, y son consideradas la mayor fuerza secuestradora, con al menos 700 rehenes en su poder, de acuerdo con cifras oficiales.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, le había pedido en agosto pasado a Chávez y a la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba que mediaran en busca del acuerdo humanitario para la liberación de los secuestrados, pero en noviembre último se puso fin a esa gestión.
El jueves el mandatario colombiano agradeció la cooperación de Venezuela y de su presidente para el éxito de la misión de liberación de Rojas y González.
Tras las declaraciones de Chávez, el ministro venezolano de Exteriores, Nicolás Maduro, pidió al gobierno de Colombia y a otras fuerzas de ese país debatir "con altura" la propuesta del presidente de su país.
El planteamiento del presidente Chávez merece "un diálogo y un debate de altura, esclarecedor, con espíritu de paz y humanista", manifestó el jefe de la diplomacia venezolana.
"Hago un llamado para que no arranque una jauría mediática, política desde Colombia y de otras partes a disparar para tratar de desfigurar una palabras que van con una carga necesaria de lucha por la paz y, además, basada en un proceso histórico", añadió Maduro.
Sin embargo, las declaraciones de ayer alteraron de nuevo el panorama y fueron rechazadas por el ministro colombiano de Interior, Carlos Holguín, quien las consideró como "actitud insólita y desproporcionada".
José Obdulio Gaviria, principal asesor del presidente colombiano, calificó a las guerrillas como "organizaciones que ejercen la violencia contra un gobierno democrático" y dijo que la calificación de terroristas es "un asunto definido internacionalmente".
Para la presidenta del Congreso de Colombia, Nancy Patricia Gutiérrez, "hay una equivocación muy grande de Chávez".
Por su parte, la ex ministra de Defensa y ahora senadora Marta Lucía Ramírez afirmó que el gobierno venezolano "está destapando su doble discurso" y calificó sus declaraciones como una "intromisión abusiva".
Horas antes, la ex legisladora Consuelo González de Perdomo, liberada el jueves, denunció que las Farc tienen encadenados desde hace un año a los militares y policías con quienes compartió la condición de rehén en las selvas colombianas.
González admitió que era "doloroso" ver a los encadenados y subrayó que Colombia "es la única parte del mundo en la que (esto) está ocurriendo".
En Argentina
Consuelo González de Perdomo y Clara Rojas, las dos rehenes liberadas por las Farc, visitarán antes de fin de mes nuestro país "para agradecer a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al ex presidente Néstor Kirchner" las gestiones humanitarias que permitieron su liberación.
Las fuentes consultadas agregaron que la intención de la ex congresista González de Perdomo y de la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia, Clara Rojas, es visitar todos los países que participaron como garantes en la misión humanitaria que se desplazó a Colombia y Venezuela a fines de 2007.
Intentaron huir
La ex rehén colombiana Clara Rojas aseguró que intentó huir del cautiverio junto con la política colombo-francesa Ingrid Betancourt, pero que se extraviaron en la selva. "Nosotras empezamos a planear (la huida) y cuando se presentó la oportunidad nos fuimos, pero no contamos con suerte porque nos perdimos", narró Rojas.
"No alcanzamos a llegar muy lejos y salir del círculo (de la guerrilla) en que estábamos, porque lo hicimos de noche y por las condiciones de la selva", agregó. Rojas narró que el episodio significó un distanciamiento temporal entre las dos, porque se culpaban mutuamente del fracaso de la fuga, pero dejó muy en claro que entre ambas "hay cariño".
Clara Rojas y Consuelo González expresaron, en su primera rueda de prensa en Caracas tras ser liberadas, su alegría por el momento que viven, y dedicaron su recuerdo y ánimos a los que quedaron rehenes en la selva colombiana.
"Ánimo. Los llevamos en el alma. Dios quiera que recuperen la libertad en el menor tiempo posible", y cuando eso suceda, "aquí estaremos para recibirlos".
Con su hermano Iván también a su lado, Clara Rojas relató momentos de su cautiverio, como su embarazo y el nacimiento de su hijo, Emmanuel, así como de los días previos a su liberación.
Y habló de Ingrid Betancourt, de su preocupación por su amiga al saber de un video presentado como prueba de que sigue con vida, pero en el que la ex candidata a la presidencia colombiana aparece encadenada.
"Me duele profundamente, me preocupa su salud y su desánimo crónico", dijo.
Tanto Clara Rojas como Consuelo González de Perdomo dijeron que la guerrilla les sacó del lugar donde estaban presas junto a otros rehenes el pasado 20 de diciembre para emprender una larga marcha por la selva, hasta ayer, día de su liberación.
Consuelo González consideró "determinante" la acción del presidente venezolano, Hugo Chávez, a la hora de permitir que ambas recobraran la libertad.
"El 30 teníamos la certeza que nos iban a liberar al día siguiente", manifestó la ex congresista. "Indiscutiblemente, se presentaron acciones de operaciones militares en la zona donde teníamos que movilizarnos que no nos permitieron la llegada al sitio" previsto para la liberación, afirmó.
Preguntada sobre la petición de Chávez de que se considere a las Farc y al ELN grupos insurgentes y no terroristas, la ex congresista dijo que "cualquier acción que permita avanzar en la búsqueda de la paz y el intercambio humanitario es válida".