ACTUALIDAD / TEMAS & DEBATES
Cómo gastar menos y cuidar los recursos
Consumo inteligente.

Modificar algunas costumbres cotidianas que pasan inadvertidas pero perjudican el bolsillo, ayuda a economizar energía o agua y, por lo tanto, dinero. Secretos para "llegar mejor a fin de mes".

textos de Daniel Galilea. fotos de El Litoral.

Consumo eficiente y compras inteligentes. Esta es una de las mejores y más sencillas fórmulas para beneficiar, al mismo tiempo, la economía familiar y la calidad del medioambiente.

Cada vez consumimos más energía, y al ritmo actual sólo tardaremos 35 años en duplicar el consumo mundial y menos de 55 años en triplicarlo, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA).

Según la misma fuente, los sectores de la vivienda y el transporte han sido los que más han incrementado su consumo energético en los últimos años en las principales ciudades del mundo. Por tanto, son dos sectores donde el ahorro puede tener un mayor impacto.

Si a ello se suma una compra y un uso más racionales de los elementos más frecuentes en la vida cotidiana, como son los alimentos y los medicamentos, se pueden "matar dos pájaros de un solo tiro": gastar menos energía y menos dinero.

Para conseguirlo, basta con incorporar una serie de hábitos a la rutina diaria y seguir algunos consejos básicos.

El ahorro empieza por casa

El agua es uno de los recursos más amenazados por el cambio climático y a la vez uno de los que más se derrochan en las casas. En verano, por las altas temperaturas de estas zonas, su consumo se multiplica; de allí que sea indispensable tomar ciertos recaudos para preservar el recurso.

•Cierre las canillas cuando no está utilizando el agua y evite los goteos. •Al cepillarse, enjuáguese los dientes con un vaso en vez de dejar el chorro abierto, y procure darse duchas en vez de baños. •Una estrategia útil es aprovechar la capacidad del lavarropas y el lavavajillas: ponga estos electrodomésticos destinados a lavar la ropa y los platos, cuando estén llenos. Cuando llegue el momento de renovarlos, adquiera los modelos que dispongan de programas cortos de lavado y de una mayor eficiencia energética. Además de ser más cómodos gastan menos, ya que el lavado bajo la canilla puede suponer hasta un 60 por ciento más de consumo de agua.

Otras recomendaciones.

•Adquirir medicamentos genéricos es otra recomendación a tener en cuenta. En muchos países están disponibles en las farmacias una o varias versiones de los principales fármacos de los laboratorios: no tienen la marca original, pero contienen los mismos principios activos, son igual de eficaces y seguros y, por supuesto, ícuestan más baratos!.Bajar la calefacción y controlar el aire acondicionado es fundamental: cada grado centígrado que aumenta la temperatura supone que el equipo de climatización consuma un 7 por ciento más de energía eléctrica. En invierno lo ideal es situar la temperatura en 20 grados y en verano, es suficiente con ponerla a 25 grados, unos niveles no excesivos que resultan agradables y más saludables para el cuerpo.También es posible ahorrar en las cocciones. Las baterías de cocina dotadas de un fondo difuso grueso requieren menos energía para cocer los alimentos, mientras que utilizar el microondas en lugar del horno convencional permite ahorrar entre un 60 y un 70 por ciento de energía. Además las ollas de presión súper rápidas ó "express" gastan menos energía al cocer los alimentos en menos tiempo.Por último, conviene levantar el pie del acelerador. El consumo de combustible se multiplica al superar los 100 kilómetros por hora, y también aumenta cuando se utiliza la primera marcha para circular; hay que utilizarla solamente al comienzo y cambiar "a segunda" cuando se ha recorrido una decena de metros con el vehículo.