+ por revista Nosotros
La enfermedad periodontal o enfermedad de las encías, constituye una de las infecciones más comunes en nuestro país y afecta a un 95% de la población, según un estudio de la Sociedad Argentina de Periodoncia, realizado con la colaboración de la Confederación Odontológica Argentina.
Los signos y síntomas de esta enfermedad, llamada vulgarmente piorrea (pio: pus; rea: drenaje), pasan prácticamente inadvertidos, ya que el dolor no está presente y los individuos no se ven afectados en su vida de relación.
El signo más evidente y temprano es el sangrado, ya sea espontáneo o provocado (por cepillado, masticación, etc.). Como cualquier otro tejido de recubrimiento de cavidades de nuestro cuerpo con contacto con el exterior, en nuestra encía no debería haber sangrado bajo ninguna circunstancia, salvo aquella que implique un traumatismo.
La enfermedad periodontal es una infección causada por bacterias, las cuales pueden ser habitantes normales de la cavidad oral, que conforman una película sobre la superficie del diente (corona, implante, o cualquier elemento que el odontólogo coloque para reemplazar estructuras perdidas).
Esta película llamada placa bacteriana, biopelícula o biofilm, provoca una respuesta del individuo, a la cual llamamos "inflamación". Esta reacción será diferente de acuerdo a cada persona, pero en general sucede un sangrado, debido a micro úlceras en el epitelio de la encía (la piel de la misma) enfrentado al diente.
Por estas micro úlceras se produce el sangrado y los productos bacterianos se introducen en el organismo provocando la destrucción de los tejidos de sostén de los dientes, lo que con el correr de los años o, en algunos casos en poco tiempo, lleva a la perdida de la pieza dentaria.
Por otro lado, las bacterias y productos se vehiculizan a través del torrente sanguíneo lo cual generalmente no trae consecuencias inmediatas, pero sí en el mediano plazo.
Científicos dedicados al estudio de las enfermedades periodontales y sus consecuencias a mediano plazo, están produciendo numerosas investigaciones donde demuestran la asociación de la enfermedad periodontal y diferentes patologías que afectan al ser humano.
Entre estos casos se encuentran la asociación de la enfermedad periodontal y el aumento del riesgo de partos prematuros y nacimiento de niños con bajo peso.
En efecto, numerosos estudios han demostrado que el porcentaje de partos prematuros y de bajo peso al nacer es mayor en aquellas mujeres con antecedentes de enfermedad periodontal.
La hipótesis que siguieron estos estudios fue el hecho del aumento de sustancias que producen inflamación, entre ellas la prostaglandina, por causa de la enfermedad gingival.
En otra serie de estudios publicados en la última década en revistas como Journal of Periodontology, Journal Clinical of Periodontology o la publicación de la Sociedad Española de Periodoncia, se demostró que aquellas mujeres que recibían tratamiento disminuían el riesgo de nacimientos prematuros y de bajo peso en un porcentaje elevado. Por lo tanto, se debe insistir en la necesidad del monitoreo odontológico periodontal de las mujeres embarazadas.
La educación en una adecuada higiene bucal motivará un cambio de conducta, lo cual provocará la prevención de la enfermedad, evitando no sólo las pérdidas dentarias tempranas, sino también mejorando la salud general de la madre y el niño en gestación.
El mayor conocimiento permite hoy alertar y erradicar el concepto erróneo de evitar el tratamiento odontológico durante el embarazo.
La terapia debe hacerse con conocimiento y supervisión del médico ginecológico. De esta manera, la interrelación de ambas disciplinas redundará en mayor beneficio en la salud de la madre y el niño.
Tratar los problemas periodontales ayuda a tener una boca sana, prevenir pérdida de dientes y riesgos para la salud general. Un tratamiento oportuno, cuidados adecuados en el hogar y visitas regulares al odontólogo, harán que la gran mayoría de los pacientes puedan conservar sus dientes toda la vida.