Prioridad gubernamental
La distensión con Estados Unidos
La relación con el país del norte quedó deteriorada tras el caso Wilson. Con Francia, hay señales positivas. El gobierno apuesta a la reinserción internacional.

Durante los próximos días la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se ocuparía de uno de sus compromisos primigenios: darle a su gobierno el prometido mayor protagonismo internacional postergado sobre todo a raíz de la denuncia judicial estadounidense en torno del caso de la valija del enigmático Guido Alejandro Antonini Wilson.

El escenario internacional ha comenzado a mostrar algunas señales políticas positivas en ese sentido. La relación con Francia, por caso, parece haber recobrado impulso. Pruebas en ese sentido: el rápido plácet de París al designado embajador Luis María Ureta Sáenz Peña; la relación cordial entre Fernández de Kirchner y su colega Nicolas Sarkozy a partir del apoyo argentino a la liberación de rehenes de la guerrilla en Colombia; el proyecto conjunto, como definió al tren bala el ministro de Transportes francés, Dominique Bussereau.

Ahora la atención se centra en reencauzar la relación con Estados Unidos, golpeada por la escalada que provocó la airada reacción gubernamental argentina ante la denuncia en la Justicia federal de Miami del caso de los cinco presuntos agentes de la inteligencia venezolana que habrían intentado encubrir con extorsiones a Antonini Wilson el destino de los 800 mil dólares que intentó entrar ilegalmente en agosto pasado.

Si en los días que siguieron a la denuncia, 48 horas después de la asunción de Fernández de Kirchner, el gobierno se decía desinteresado en un pronto reencauzamiento de la relación (incluso se habló de dejar pasar hasta las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre), ahora la posición ha variado. Del apuro de la Casa Rosada se hizo eco ante este diario una fuente con llegada directa a los Kirchner: "La intención política es distender el conflicto durante la administración (de George W.) Bush, no dejarlo para más adelante".

Un cambio de actitud

Los días del desfogue contra Estados Unidos que siguieron a la denuncia quedaron atrás. Hasta se admite en fuentes gubernamentales que la descalificación de `operación basura' que hizo la Presidenta, el clamor de Néstor Kirchner de `manden al prófugo' Antonini Wilson y la condena que votó el Congreso, tuvieron que ver con la platea interna más que con la relación con Washington.

Sea o no por esa reacción, pero lo cierto es que los términos de la denuncia inicial ante el tribunal en Miami cambiaron. La acusación primera del fiscal a cargo de la investigación Thomas Mulvihill de que uno de los detenidos dijo que el destino de la valija era la campaña de Fernández de Kirchner, desapareció en la acusación formal después de la intervención del jefe de los fiscales federales de Miami, Alex Acosta, de estrecho vínculo político con Bush.

"El caso ha comenzado a restringirse a los aspectos judiciales: la valija y Antonini Wilson. Pero las relaciones político-diplomáticas van a empezar a normalizarse. Es tiempo de la distensión", dijo el senador José Pampuro, hombre de confianza del matrimonio presidencial.

La intención de la Rosada, compartida al parecer por la Casa Blanca, es la de dar señales a favor de esa distensión. Aunque todavía sin confirmación, pero es probable que esta semana el canciller Jorge Taiana le rehabilite de hecho la libertad de movimientos que le restringió al embajador estadounidense, Earl Anthony Wayne, como medida de protesta por la denuncia judicial en Miami. Como contrapartida, el gobierno espera un mensaje de Washington de pronto trámite al plácet del designado embajador, Héctor Timmermann. Serían los primeros pasos hacia la distensión.

La decisión de Fernández de Kirchner de tomar el toro por las astas del relacionamiento internacional tiene que ver con la materia pendiente del gobierno de su marido: la resinserción internacional del país. Dentro de ese objetivo, un acuerdo por la deuda con el Club de París aparece a la cabeza. Y en ese acuerdo con el organismo de las principales potencias mundiales, que permitiría abrir otras fuentes de financiamiento, Francia, pero sobre todo Estados Unidos, tienen cartas decisivas.

Horacio Serafini (CMI)

La presidenta reanuda su actividad

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner retomará esta tarde sus tareas tras haber pasado el fin de semana junto a su familia, en su casa de El Calafate, en Santa Cruz.

La jefa de Estado tenía previsto llegar al aeroparque porteño entre las 14 y las 15, según indicaron fuentes gubernamentales, y por ahora no tiene previsto actividad oficial para la jornada.

En la agenda de esta semana de la primera mandataria sobresalen la reunión que mantendrá mañana con el dirigente cegetista, Hugo Moyano, y el encuentro con el presidente de Bolivia, Evo Morales, previsto para el viernes.

Cristina recibirá a Moyano a las 18 en Casa de Gobierno, de cara a las próximas negociaciones salariales que arrancarán entre marzo y abril para la mayoría de los gremios.

El líder camionero anticipó la semana pasada que en las negociaciones paritarias se regirán por la evolución de los precios en el supermercado y no sobre la base de los cuestionados índices de inflación oficial.

Por otra parte, el viernes, la presidenta se encontrará en Buenos Aires con su par boliviano para lanzar la licitación internacional de tubos para la construcción del nuevo gasoducto del nordeste.