Mañana en la Casa Rosada
Moyano con Cristina por salarios
El gobierno busca contener las negociaciones salariales para no alentar el proceso inflacionario. Moyano modera sus reclamos mientras busca respaldo para continuar al frente de la CGT.

La presidenta Cristina Fernández afrontará los próximos días su primer gran desafío económico al intentar consensuar con el líder cegetista, Hugo Moyano, las pautas que fijarán la discusión salarial para 2008, en un marco que garantice estabilidad de precios y aleje expectativas de escalada inflacionaria.

La cita será mañana, cuando la jefa de Estado se reúna con Moyano en Casa de Gobierno, en el primer encuentro oficial (tuvieron otros, reservados) que mantendrán ambos tras limar las asperezas iniciales.

Al comenzar la gestión de Cristina, la relación entre los dos se tensó cuando el líder gremial amenazó con "cruzarse a la vereda de enfrente" si el gobierno no respetaba los derechos de los trabajadores. Moyano ya marcó esta semana el terreno de la discusión al advertir que en las negociaciones paritarias se regirán por la evolución de los precios en el supermercado y no sobre la base de los cuestionados índices de inflación oficial.

El gobierno busca aliarse con Moyano para fijar un techo salarial moderado (inferior al 20 por ciento) que sea el parámetro para el resto de los gremios en las paritarias que arrancarán en marzo entre sindicalistas y empresarios; tal como la estrategia que se aplicó en los dos últimos años.

Los gremialistas aceptaron en 2007 subas salariales por el plazo de un año, pero ahora quieren acordar por semestres para evitar que los aumentos queden retrasados en la carrera contra la inflación.

El desequilibrio que se produjo entre sueldos e inflación generó que varios sindicatos obtuvieran a fin de año el pago de un plus salarial no remunerativo para compensar la pérdida adquisitiva. A su vez, Moyano pretende que el encuentro con Cristina sea leído como un firme respaldo oficial a sus aspiraciones de ser reelegido en la conducción de la CGT en el congreso sindical de julio.

Necesidades comunes

La reconciliación también respondió a una necesidad: que el líder camionero mediara en el conflicto entre Aerolíneas Argentinas y el gremio aeronáutico que originó jornadas caóticas en Ezeiza y aeroparque.

Los trastornos, en el transporte aéreo y ferroviario, dejaron en evidencia la falta de inversión en el sector. Este tema fue la pesadilla de la semana para el gobierno, que buscó apaciguar la caótica realidad con la promesa de futuros trenes balas a las principales ciudades del país. La presidenta no se refirió públicamente al problema, pero irónicamente en su agenda primaron los actos vinculados con el transporte.

En la misma figuraron la firma de los decretos para la compra de material rodante a China destinado al ferrocarril San Martín, y la adjudicación a un consorcio francés del contrato para la construcción del tren bala que unirá las ciudades de Buenos Aires-Rosario-Córdoba.

Según la inflación

La masa salarial crecería en 2008 al ritmo de la inflación un 20 %, según un informe de la Escuela de Dirección y Negocios-IAE. "Pese a que debe transitarse todavía por una cuestión delicada como es una potencial crisis energética, el 2008 es una año relativamente previsible: habrá un alto crecimiento del 7,1 por ciento y una inflación real todavía importante (del 20 por ciento)", dice el documento. "Seguirá recomponiéndose la relación salarios a producto, muy deteriorada con la devaluación de 2002", dicen los especialistas. El informe agrega que "la economía local transita un ambiente todavía de incertidumbre para decisiones de largo plazo y eso genera temor en buena parte del empresariado".