El primer ministro italiano se presenta ante el Senado para pedir un improbable voto de confianza
El gobierno de Prodi, en su hora más difícil
Romano Prodi enfrenta hoy una casi segura derrota en un voto de confianza en el Senado que forzará su renuncia y la formación de un gobierno interino, o la convocatoria a elecciones anticipadas.

El primer ministro italiano se reunió hoy por segundo día con el presidente Giorgio Napolitano y le ratificó su voluntad de someterse a la votación en la Cámara Alta esta tarde, pese que su coalición está en minoría en el recinto, informó la agencia de noticias italiana Ansa.

La misma agencia y otros medios italianos habían informado antes que Prodi, alentado por Napolitano, evaluaba presentar su renuncia antes del voto en el Senado, dada que su supervivencia a la moción de confianza parece matemáticamente imposible.

Romano Prodi, un católico de 68 años, tras la entrevista mantenida durante 45 minutos con Napolitano, dijo que "ha sido un coloquio sereno y constructivo. He comunicado al presidente de la República que me presentaré al Senado a las 15".

En el Senado, la coalición en el poder La Unión, se encuentra en minoría después de que el pequeño partido democristiano Udeur, del hasta ahora ministro de Justicia, Clemente Mastella, anunciara que la abandona.

Hasta ahora y sobre el papel, La Unión cuenta con 158 senadores, frente a 156 de la oposición conservadora.

La suerte del líder de centroizquierda, quien ganó las elecciones generales en 2006 por un puñado de votos, quedó matemáticamente sellada ayer cuando los tres senadores que tiene el Udeur y otros dos de izquierda anticiparon que votarán en contra de la continuidad del gobierno.

Como resultado de esto, la oposición cuenta con una ventaja teórica de cinco bancas incluso si seis senadores vitalicios deciden apoyar a Prodi con su voto, según la agencia Ansa.

La sesión en el Senado comenzará a media tarde y la votación está prevista a partir de las 20 (las 17 en Argentina).

Tras conocerse la decisión de Prodi, los aliados gubernamentales resaltaron que el primer ministro se comporta como "un verdadero líder, un político de raza" y el ministro de Ambiente, Alfonso Pecoraro Scanio, subrayó que si al final cae "por lo menos todo el país sabrá quiénes son los culpables si vamos a elecciones anticipadas".

Ayer, luego de que Prodi superó una moción de confianza en la Cámara de Diputados, donde su coalición goza de una cómoda mayoría, varios ministros de su gabinete lo urgieron a afrontar el voto en el Senado pese a su casi segura derrota.

"Con las botas puestas"

En las filas de la oposición conservadora, el senador Roberto Calderoli, aseguró que Prodi "caerá, pero con el honor de hacerlo con las botas puestas".

Sobre qué ocurrirá si Prodi cae, el ministro para la Universidad, Fabio Mussi, dijo hoy que la única salida son las elecciones generales anticipadas (la Legislatura concluye en 2011).

En la misma línea que en las últimas horas, la clase política está dividida sobre los pasos a seguir. Las vías que se abren son las de un gobierno "técnico", es decir formado por una personalidad ajena a los partidos, que se encargue de preparar una nueva ley electoral o comicios anticipados.

Los conservadores abogan por la vuelta inmediata a las urnas.

El predecesor conservador de Prodi, el magnate de los medios Silvio Berlusconi, reflotó sus posibilidades de retornar al poder por la crisis del gobierno, la más seria en sus 20 meses de gestión, y exige elecciones anticipadas.

Tres recientes encuestas mostraron que la oposición de derecha ganaría ampliamente una eventual elección anticipada en Italia, un país que vio el ascenso y caída de más de 60 gobiernos desde la Segunda Guerra Mundial.

Los diarios italianos de hoy abundaban en ominosos titulares para el ex profesor de Economía apodado Il Profesore, tales como "La última batalla de Prodi", "Desafío Final" y "Día del Juicio".

El periódico de derecha de Milán Il Libero no ahorró palabras: "�Todavía estás ahí? Por favor, andate", tituló.

Ausente el senador ítalo-argentino Pallaro

El senador ítalo-argentino Luigi Pallaro, elegido como representante de los italianos en el Exterior en el Parlamento italiano, anunció hoy que no participará en una votación clave para la sobrevivencia del gobierno de centroizquierda de Romano Prodi.

"En un momento tan difícil para Italia, que atraviesa una crisis económica e institucional, decidí no participar al voto para dejar espacio a las decisiones que tome el jefe de Estado", anunció el senador en una nota divulgada por la prensa italiana.

"Soy y sigo siendo un independiente. Siempre he considerado que como parlamentario elegido en el exterior mi tarea es defender los derechos de los italianos en el extranjero, conjugándolos con los intereses de Italia", agregó.

El senador Pallaro, quien según los medios de prensa se encuentra en Argentina, fue decisivo en otras ocasiones para salvar el gobierno de Prodi, y su abstención al voto pone en aprietos al Ejecutivo.

El jefe de gobierno italiano, que lleva veinte meses en el poder, ha tenido que sortear más de 30 mociones de confianza y un creciente desprestigio en los últimos meses.

Italia es un régimen parlamentario y el jefe de gobierno necesita el apoyo de las dos ramas del Parlamento. En caso contrario, debe renunciar.

EFE