Tras el colosal fraude a un banco francés
Dudas sobre seguridad bancaria
Jerome Kerviel, el joven corredor de bolsa acusado por el banco Société Générale de un fraude que le costó 4.900 millones de euros. Foto: AGENCIA AFP

La Justicia francesa registró hoy la sede de Société Générale (SG) y el domicilio del operador de mercados acusado por el banco del fraude que costó 4.900 millones de euros a la entidad, que insistió en su teoría de que el empleado actuó solo.

El banco francés Société Générale centró la atención de los mercados ayer, un día después de haber anunciado que fue víctima de un fraude millonario por parte de un empleado que está rodeado de misterio y plantea interrogantes sobre la seguridad del sistema bancario.

La principal preocupación de las autoridades francesas, comenzando por el presidente, Nicolas Sarkozy, fue ayer tranquilizar a los 10,5 millones de clientes del banco, que sufrió 4.900 millones de euros de pérdidas (7.100 millones de dólares) por las operaciones incontroladas de un joven corredor.

Este fraude interno "no afecta a la solidez y fiabilidad del sistema financiero francés", afirmó Sarkozy.

"Ningún cliente ha perdido nada, el contribuyente no se verá afectado de ninguna manera", insistió el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer.

Por su parte, el primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, que preside el Eurogrupo, subrayó la fortaleza de los bancos franceses. "Tenemos la seguridad de que el sistema financiero y bancario franceses son sólidos y no hay que preocuparse por esta cuestión", aseguró.

En la Bolsa de París, la acción de Societé Générale cerró la semana en baja de 2,56 % y situada en 73,87 euros.

Daniel Bouton, presidente de este banco, el tercero de Francia y uno de los más importantes de Europa, comunicó el jueves que durante el fin de semana la entidad descubrió las operaciones fraudulentas de uno de sus corredores, que había conseguido evitar todos los sistemas de vigilancia del banco para realizar durante un año operaciones no autorizadas.

�Esconder pérdidas?

En una entrevista que apareció hoy en el diario Le Figaro, Bouton se defendió de quienes sospechan que el banco podría haber usado el caso Jerome Kerviel para esconder pérdidas vinculadas con la crisis de los "subprimes" o créditos inmobiliarios.

Kerviel, un joven "broker" de 31 años, reservado, aparentemente poco brillante y que pasaba totalmente desapercibido, creó una empresa paralela sin que ningún control interno lo detectara y comenzó a invertir por su cuenta en los mercados de futuros a inicios de 2007.

Durante los primeros meses, sus apuestas fraudulentas tuvieron beneficios pero la situación empeoró con la caída de los mercados y llegaron las pérdidas. En total, este corredor, que no se embolsó ni un dólar, pudo colocar en el mercado al menos un total de 50.000 millones de euros.

Ayer, la fotografía de este economista, un hombre moreno de mirada grave y aire de ejecutivo, fue primera página de la prensa europea, mientras que muchos analistas apuntaban que era imposible que un hombre solo haya podido provocar semejante fraude.

Para el primer ministro francés, Fran�ois Fillon, "es difícil entender cómo una persona sola, en un plazo relativamente corto, pudo ocasionar tantas pérdidas en una entidad bancaria seria y sólida".

Frente a las dudas que suscita este asunto, Noyer aseguró que estaba "convencido" de que los resultados negativos no eran culpa del banco.

Control

Para el secretario general del sindicato CFDT, Fran�ois Chéreque, este asunto muestra "un verdadero problema de regulación, de control del capitalismo financiero".

"�Qué van a pensar las personas que tienen sus ahorros en estos bancos, que confían en ellos y guardan dinero para la jubilación?", se preguntó, pidiendo una "mayor transparencia mundial".

Según la fiscalía de París, que el jueves abrió una investigación preliminar, "es prematuro sacar conclusiones" sobre las circunstancias del fraude.

Según explicaron testigos, la policía registró durante tres horas el domicilio de Kerviel en Neuilly-Sur-Seine, en las afueras de París.

Tren bala

El Banco Société Générale Corporate and Investment Banking es el mismo que financiará el 80 % de la parte electromecánica de la obra del tren de alta velocidad, que cubrirá el recorrido Buenos Aires-Rosario-Córdoba. Esta financiación tiene una tasa estimada en 5,2 % anual y un plazo de retorno de 16 años. El dinero del banco francés no llegará hasta que el gobierno argentino acuerde con el Club de París.

El único oferente para la construcción del tren, el Grupo Veloxia, presentó una oferta de 1.320,5 millones de dólares para su realización. Veloxia es una unión de empresas que integran la francesa Alstom, las argentinas Iecsa y Emepa, y la española Isolux Corsan.

AFP-EFE