Telam/Campolitoral
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) aprobó el Protocolo de Calidad para el Queso Reggianito Argentino. La meta es garantizar la calidad y autenticidad de este producto.
La resolución (16/08) se publicó esta semana en el Boletín Oficial. La adhesión al protocolo es voluntaria. Pero la norma señala que cumplir estos parámetros de referencia "es un componente estratégico para el desarrollo competitivo del Queso Reggianito, y un factor diferencial para el ingreso a mercados nuevos, desarrollo de mercados, o permanencia en los mercados existentes con innovación de mantenimiento", consignó la normativa.
Entre las condiciones, el Protocolo indica que este queso debe ser elaborado exclusivamente de leche de vaca "proveniente de establecimientos primarios cuyo sistema de alimentación se base sustancialmente en un consumo de pasturas con suplementación".
Asimismo, la leche debe provenir de un establecimiento con desinfección preordeño y contar con certificado oficial del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Alimentaria (Senasa) libre de bruselosis y tuberculosis.
El Protocolo de Calidad establece que el Reggianito debe ser de 24 a 25 centímetros de diámetro, tener entre 14 y 15 cm de alto y debe pesar 7,2 kilos. Además, debe contar -en el caso del graso- con un porcentaje de 45 a 59,9% de materia grasa en extracto seco. En el caso del semi graso entre 25 y 44,9%; y una humedad de hasta 35,9%.
En la norma que elaboró la Secretaria de Agricultura se explica que un Protocolo de Calidad "es un patrón o medida para las empresas productoras que deseen diferenciar su producto como estrategia competitiva; el desarrollo de esta estrategia posibilitará el posicionamiento del Queso Reggianito en los mercados extranjeros con valor agregado".
Asimismo, la Secretaría fundamentó que "resulta un requisito esencial cumplir con un Protocolo de Calidad" para la obtención del sello "Alimentos Argentinos Una Elección Natural" (o su versión en idioma inglés, "Argentine Food a Natural Choice"), creado en mayo de 2005.
La normativa, que lleva la firma de Javier de Urquiza, secretario de Agricultura, invita a los integrantes de la cadena productiva "a adoptar e implementar las normas técnicas y de calidad contenidas en el Protocolo" y a las provincias a difundir las condiciones del mismo.