Con récords atados al panorama internacional
El mundo, Cristina y la onda retro
Cristina Fernández de Kirchner. Foto: Dibujo Lucas Cejas

Varios episodios marcaron que el modelo oficial está sujeto a fuerzas que los Kirchner no pueden controlar. En los últimos días, el mundo envió a la Argentina varios recordatorios de que el país está ligado a la suerte de los demás y de la Naturaleza.

Como para ahuyentar las lecturas autocomplacientes sobre la recuperación de los últimos años, desde las vicisitudes del clima hasta los sacudones de los mercados, pasando por la visita del presidente de Bolivia, Evo Morales, con su promesa de proveer una cantidad de gas que su país -hoy por hoy- está lejos de poder garantizar, hasta llegar, al cierre de la semana, a las novedades del proceso judicial en Miami en torno de la valija llena de dólares que el venezolano-norteamericano Guido Alejandro Antonini Wilson intentó en agosto pasado ingresar por Aeroparque, todo apunta a lo expuesto que está el modelo político-económico-social oficial a fuerzas que no puede controlar.

En ese contexto, la decisión de Shell de rebajar los precios de sus combustibles tal vez le haya hecho creer al gobierno que realmente domina el juego. Tras resistirse por unos pocos días a la exigencia oficial de que reduzca hasta el 15 por ciento sus precios, la petrolera anglo-holandesa cedió, presionada de un lado por la pérdida de mercado a manos de las empresas que sí habían bajado los precios, y del otro, por la decisión del gobierno de mantenerle cerrada la exportación, a diferencia de lo que había hecho con las petroleras obedientes.

Otra lectura sugiere, en cambio, que los hechos recientes, más que marcar la robustez, evidencian las limitaciones del modelo K.

Pánico

La semana se abrió con el pánico global a una posible recesión en Estados Unidos. Despojadas de la brújula de Wall Street, las bolsas mundiales prácticamente colapsaron en el "lunes negro" y siguieron girando hacia abajo el martes, antes de reaccionar hacia el final de la semana, de un modo confuso y abierto a distintas interpretaciones.

Tras la incertidumbre inicial, y cuando la decidida (aunque, a la larga, no necesariamente acertada) acción de la Reserva Federal de EE.UU. para calmar a los mercados había obrado efecto (rebotes en Europa, Asia y América Latina, recuperación de las materias primas tras el bajón inicial), el gobierno salió a proclamar su fortaleza.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner habló del "efecto Jazz" ("ahora viene del Norte, de lo que era un modelo", ironizó) y dijo que acá no pasará, gracias a la "consistencia del modelo económico" basado, entre otras cosas, en los superávits fiscal y comercial y en reservas internacionales superiores a los 47.000 millones de dólares.

El cimbronazo inicial, sin embargo, sugiere que la Argentina está lejos de ser inmune. Lo cual no es para avergonzarse, porque ningún país ni sistema lo es, pero sí para evitar agrandes y sobreactuaciones, de los que nuestra historia está llena.

Más incertidumbre

En lo inmediato, la principal variable a seguir son los precios de las materias primas, en niveles históricamente altos, que permitieron que en diciembre -como informó el viernes el Indec- la Argentina haya logrado un récord mensual histórico de exportaciones y superávit comercial.

Pero ese logro está muy atado a la contingencia internacional. Si en lugar de "valores" (esto es, el resultado de multiplicar cantidades por precios), se toma volumen comerciado, entre 2003 (primer año K) y el tercer trimestre de 2007 las exportaciones argentinas crecieron 46 por ciento y las importaciones 182 por ciento. Sin empujón global, no habría superávit.

La otra gran incertidumbre viene del cielo, del que en los próximos quince días debería caer agua suficiente como para tener una cosecha aceptable de soja y maíz.

La presencia de Evo Morales, en tanto, recuerda la endeblez de uno de los grandes proyectos oficiales, el Gasoducto del Noreste argentino, del que el viernes se licitaron los caños (no todavía la construcción). La obra tendrá sentido sólo si Bolivia provee una cantidad de gas que hoy por hoy no está en condiciones de extraer.

Otra novedad de afuera fue la decisión de Moisés Maiónica, un abogado venezolano fuertemente ligado al poder chavista, de declararse "culpable" en el proceso por el que la Justicia de EE.UU. investiga el caso de la valija con 800.000 dólares, además de la aclaración del fiscal de la investigación, de que la valija no era de Antonini, quien había llegado a la Argentina en un vuelo rentado por la empresa estatal Enarsa y rodeado de funcionarios de Kirchner y de Chávez. A diferencia de las primeras palabras de Cristina cuando calificó de "operación basura" el proceso de Miami, esta vez el gobierno se llamó a silencio, tal vez para no entorpecer el reacercamiento que está operando con Washington. Pero se trata de un escándalo del que, tarde o temprano, deberá dar cuenta.

Onda retro

Un mundo inquieto es todo lo contrario de lo que le gustaría al quintaesencialmente conservador poder kirchnerista. Los desarrollos políticos internos sugieren incluso que la preferencia oficial apunta a la onda retro, con la centralidad del peronismo y la CGT.

�De qué otro modo podría interpretarse el "operativo clamor" puesto en marcha para que el ex presidente Néstor Kirchner se haga cargo de la conducción formal del Partido Justicialista, y el toma y daca con el secretario general de la central obrera, Hugo Moyano, para que las próximas negociaciones paritarias -el grueso de las cuales se definirá entre marzo y mayo- no derrapen en una espiral de precios y salarios?

A cambio de prometer "responsabilidad", Moyano y los suyos ya se ganaron, gracias a un decreto oficial, 300 millones de pesos extra para las arcas sindicales, supuestamente para mejorar la prestación de las obras sociales.

Es que mientras se define la magnitud y la dirección del chubasco externo, la inflación sigue siendo el principal desafío oficial. La lucha no está ganada ni con la baja del tomate, fenómeno que recordó con satisfacción hace unos días la propia presidenta, cuando reclamó por enésima vez "rigor profesional" a los periodistas.

Encima ahí están esos pestíferos técnicos del Indec, que el martes cumplirán un año de resistencia a la intervención de hecho comandada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para informar al pueblo a través de dibujos estadísticos que la inflación no existe. Pero como los fantasmas, que la hay, la hay.

Binner pidió activar obras

En línea con su intención de activar varias obras "paradas", el gobernador Hermes Binner trató ayer varios proyectos con el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, a quien planteó también la necesidad de acordar un esquema para que la Nación compense a la provincia por la deuda que ésta asumirá para avanzar, con un crédito del Banco Mundial, en la conversión en autovía de la ruta 19. Asimismo, la ampliación de la 34 y de la 11, además de la 33 entre Rosario y Rufino.

"Fue una reunión excelente; De Vido fue muy receptivo, y el gobernador preguntó qué es necesario que haga la provincia para que las obras se concreten", relató el ministro Ángel Sciara.

Respecto del Gasoducto Noreste, la tarea del gobierno santafesino es conseguir financiamiento para la realización de las redes subtroncales y los enlaces a usuarios, no contemplada en el proyecto del gobierno nacional, que lanzó la licitación de los caños (costarán unos 1.800 millones de dólares) igual que luego hará con los trabajos de instalación propiamente dichos (otros 900 millones). "El costo para la provincia dependerá de la cantidad de puntos de toma que se hagan desde la red troncal", explicó Sciara. Esa determinación aún debe hacerse, aunque ya se sabe que el gasoducto llegará a Reconquista desde Gato Colorado a través de los Bajos Submeridionales, y de allí seguirá hacia el sur de la provincia en paralelo a la ruta 11. "Nuestro norte indudablemente se va a beneficiar", evaluó Sciara.

En cuanto al Plan Circunvalar de Rosario, se habló de la "próxima" adjudicación de obras complementarias, mientras se negocia un primer tramo (por 450 millones de dólares) de un crédito del Banco Mundial, que se aprobaría a mitad de año.

Binner también planteó a De Vido la necesidad de que se retomen las tareas de dragado de la Hidrovía, paradas por la renegociación del contrato entre la empresa y el gobierno nacional. "Es clave que Santa Fe aproveche sus 800 kilómetros de costa fluvial. Primero, nos interesa el tramo de Rosario hasta Santa Fe, pero queremos (que el dragado) llegue al puerto de Reconquista e, incluso, queremos reactivar el de Villa Ocampo", explicó Sciara.

Sobre el Belgrano Cargas, se reiteró la importancia de reactivar un servicio clave para el transporte multimodal y el complejo sojero.

Respecto de las obras de la 19 -que se adjudicarán el 24 de febrero-, quedó en presentarle propuestas técnicas para la puesta en marcha de las "compensaciones" financieras de la Nación a la provincia, tema que ya había tratado con el ministro de Economía, Martín Lousteau.

Sergio Serrichio (CMI)