El gobierno chino reconoció finalmente en la víspera que seis obreros murieron en la construcción de los sitios que albergarán los Juegos Olímpicos de Beijing (del 8 al 24 de agosto venidero), una semana después de las informaciones que hablaban de 10 fallecimientos.
Un alto responsable de las cuestiones de seguridad de la capital, Ding Zhenkuan, precisó que dos de estos fallecimientos, uno en 2006 y el otro en 2007, tuvieron lugar en las obras del Estadio Nacional, cuya inauguración está prevista para abril o mayo.
Hasta ahora, los responsables chinos habían negado siempre que hayan habido muertos en la construcción de los sitios de los Juegos.
"Durante los cinco últimos años de construcción de los sitios para los Juegos Olímpicos, hemos registrado seis muertes", declaró Ding Zhenkuan, que añadió que un obrero había resultado gravemente herido y que otros tres leves.
The Sunday Times había indicado la semana pasada que diez obreros resultaron muertos en las obras del Estadio Nacional, dotado de una capacidad de 90.000 plazas.
El diario británico, citando testigos de las muertes, había explicado que responsables habían pagado fuertes sumas de dinero para comprar el silencio de las familias de los difuntos.
El ministro chino de la Seguridad, Li Yizhong, había pedido el inicio de una investigación con el fin de verificar la veracidad de estas informaciones, que el Comité de Organización de los Juegos (Bocog) había calificado de infundadas.