La policía de Beijing lleva a cabo la recta final de su campaña contra el crimen, destinada a blindar la ciudad ante los Juegos Olímpicos que se llevarán a cabo en agosto venidero.
Las fuerzas de seguridad han incrementado su presencia en la calles, con policías de uniforme y de civil, destinados a hacer frente a cualquier manifestación y con especial atención a asaltantes, estafadores, carteristas y ladrones de vehículos.
La presencia policial se nota de manera especial en centros comerciales, hoteles, restaurantes, bares y enclaves turísticos; mientras que pasa inadvertida -con agentes en ropas de calle- en las estaciones de tren, metro y autobús de la capital.
El responsable del Buró Municipal de Seguridad Pública, Ma Zhenchuan, declaró a la agencia estatal Xinhua que las fuerzas del orden desplegan el operativo "Acción para unos Juegos Olímpicos seguros", conscientes de que el crimen "ataca a menudo al olimpismo".
Ma señaló que la policía estrecha el control sobre las armas de fuego y las blancas; además de aumentar la vigilancia de los lugares de ocio con el objetivo de impedir las apuestas y la pornografía.
Según el plan, las fuerzas de seguridad retirarán los dispositivos de seguridad en un radio de 200 metros alrededor de las instalaciones olímpicas, mientras se refuerza el control en las áreas colindantes.
Asimismo, serán desplegadas fuerzas especiales en la Villa Olímpica, las instalaciones deportivas y aquellos lugares en los que se encuentren las delegaciones olímpicas, sus atletas y los periodistas.
La policía también concentrará sus esfuerzos en la lucha contra la droga, con el objetivo de erradicar el tráfico de estupefacientes de los lugares de entretenimiento.
En materia de preocupación por el terrorismo, el ejército chino realiza ejercicios en prevención de eventuales atentados durante Beijing 2008, que han incluyen simulacros del secuestro de un avión civil o la colocación de bombas en un estadio olímpico.
Asimismo, contará con una unidad especial preparada para responder a posibles ataques terroristas, bioquímicos y nucleares, que estará coordinada con la policía y la policía militar durante los Juegos.
Servicios de inteligencia y cuerpos especiales de las policías de diferentes país colaboran con Beijing para asegurar el blindaje de la ciudad durante los Juegos. Además, vale recordar que la capital china espera convertirse en la ciudad que más mandatarios reciba durante la cita deportiva de toda la historia del olimpismo, ya que a estas alturas cuenta con más de 90 solicitudes de presidentes, primeros ministros o miembros de la realeza de más de 60 países.