De la redacción de El Litoral
"No voy a dar cifras porque antes debo comunicárselas a los dirigentes. Lo único que puedo decir es que vine disconforme con lo que nos ofrecieron", fueron las palabras del presidente de Unión, Juan Leonardo Vega, quien ayer se reunió, en Buenos Aires, con un intermediario que contó con la autorización del presidente de Argentinos Juniors para negociar la llegada de Ignacio Canuto a la entidad de La Paternal.
En el cónclave, además de Vega y del intermediario, también participaron el vicepresidente tercero del club, Augusto Borlle, y el representante del jugador, Luis Agramunt, cuya empresa posee una parte de los derechos económicos.
"En estas condiciones, la respuesta es "No'", dijo el presidente, quien, sin embargo, quería antes plantearles esos términos al resto de la comisión directiva. De todos modos, Borlle opinó en los mismos términos y se conoció también la respuesta del tesorero del club, Néstor Zucchiatti, que también entendió que la oferta no fue satisfactoria.
Frente a este panorama, la averiguación giró en torno a lo que el intermediario puso sobre la mesa de negociaciones a la hora de hablar de lo económico. "De cifras no voy a hablar porque antes debo hacerlo con mis pares", dijo escueta y terminantemente Vega, aunque en forma extraoficial se supieron algunos detalles.
Por ejemplo, que el intermediario pidió a Canuto, en primera instancia, a préstamo por un año y medio, y que luego se bajó el plazo de duración del mismo a un año (o sea, por todo el 2008).
Otra de las cuestiones que se supo fue que el monto por el pase definitivo osciló entre los 450.000 y 600.000 dólares -éste habría sido el último ofrecimiento-, aunque, reiteramos, en ningún momento se dieron a conocer cifras por parte de la dirigencia tatengue.
Uno de los aspectos que juega a favor de Canuto, en esta o cualquier otra gestión que se haga por él, es que en los próximos días obtendrá el pasaporte comunitario.
Se dice que la intención es que Canuto juegue en Primera División como trampolín a una transferencia al fútbol europeo, algo que es absolutamente factible teniendo en cuenta la cantidad de mercados que se abrieron en los últimos tiempos.
Por otra parte, se supo también, en forma extraoficial, que se habrían producido algunos tanteos por el jugador de parte de una institución del fútbol chileno.
Más allá de esta postura de la dirigencia de Unión -la de no aceptar la propuesta de ayer-, desde el otro sector no se consideran concluidas las gestiones.
�Se mejorará lo ofrecido? Es la pregunta que todos se hacen. Y en virtud de lo expresado anteriormente, se supone que, si desde la representación del jugador se dice que no está dicha la última palabra, es porque, seguramente, se podría llegar a mejorar lo conversado, en términos económicos, en la jornada de la víspera en Buenos Aires.
Juan Vega regresó de inmediato a Santa Fe y hoy, bien temprano y como lo hace todos los días, se instaló en su oficina en Unión para iniciar una ronda de llamados al resto de sus pares de directiva, aunque, como ya se dijo, la respuesta de Unión es indudable: decirle que no a esta propuesta por llevarse a uno de los principales valores surgidos en los últimos tiempos de las inferiores de la institución.
Finalmente, la delegación de Unión no viajó con destino a Crespo para jugar el amistoso que estaba programado para anoche. El motivo fue el mal tiempo reinante en la zona, que hizo que los organizadores se comunicaran con los dirigentes de Unión, aproximadamente a las 18.30, para avisarles que el encuentro se postergaba. Los jugadores que iban a participar (no viajaban los supuestamente titulares), estaban listos para subirse al micro, pero se quedaron en el club haciendo un entrenamiento en el gimnasio.
El técnico tatengue, Claudio Gugnali, probó ayer con enganche en la práctica de fútbol que ordenó, jugando Marcos Flores en esa posición, mientras que Ferrer-Zárate fue la dupla elegida para comandar el ataque.
Claro que el técnico debió lamentar dos ausencias del equipo que vino jugando hasta el cierre de la temporada: las de Leandro Sartor y Martín Zapata, que no participaron en la práctica.
El técnico se fue muy conforme con lo que vio en el entrenamiento, en el cual Serrizuela jugó como único volante central.
El equipo formó de la siguiente manera: Assef; Vera, Carabajal, Mosset y Marcos Torres; Fontana, Serrizuela, Jorge Torres y Flors; Ferrer y Zárate.
Es posible que el sábado, ante Rosario Central, Gugnali coloque a los hombres que cinco días más tarde se medirán con San Martín de Tucumán en el arranque de la segunda rueda en la avenida.
El líder del Torneo de la Primera B Nacional, San Martín de Tucumán, igualó 2 a 2 ayer por la tarde ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en un encuentro amistoso que sirvió de preparación, el cual fue disputado en el complejo Los Profesionales de la ciudad de Salta. El ensayo fue revancha del disputado el sábado, que había terminado con victoria para los jujeños 2 a 1.
San Martín, orientado por Carlos Roldán, formó con Germán Caffa; Germán Noce, Juan Monge (Mario Vera) y Luciano Krikorian; Lucas Oviedo, Jorge Serrano, Pablo Cantero y Ramiro Leone; Diego Romano; Mariano Campodónico y Gustavo Ibáñez.
El "Lobo" jujeño, dirigido por Carlos Ramacciotti, alistó a José Valdiviezo (Nereo Fernández); Gabriel Ruiz (Héctor Silva), Gabriel Loeschbor, Héctor Desvaux y Gabriel Ramón; Marcelo Quinteros, Silvio Iuvalé, Daniel Ramasco y Fabio Pieters; César Carranza (Luciano De Bruno) y Mario Turdó.
Abrió la cuenta el delantero Ibáñez, mediante un penal para los tucumanos, a los 5 min del primer período. El atacante Carranza, quien había convertido un gol en el choque del fin de semana último, estampó la igualdad provisoria para el "Lobo", a los 30 min de la misma etapa. El elenco jujeño se puso arriba en la pizarra con una aparición de Loeschbor, a los 5 min, pero Romano emparejó definitivamente, a los 38 min, ambos en la segunda etapa.