Una nueva baja de tasa busca evitar la recesión

La Reserva Federal de Estados Unidos decidió convalidar las expectativas de los mercados con un nuevo recorte de su tasa de interés rectora, esta vez de medio punto porcentual, hasta el 3 %, bajo la premisa de que el sistema financiero sigue sometido a "un considerable estrés".

"Los mercados financieros siguen estando bajo considerable estrés y el crédito se estrechó todavía más" para ciertos sectores e individuos, dijo el Comité de la Fed en un comunicado difundido luego de su reunión mensual en la que decidió llevar la tasa a su nivel más bajo en los últimos tres años.

En poco más de una semana, la Fed recortó la tasa en 1,25 puntos porcentuales ante los temores de una recesión.

Cuando se especulaba, en las últimas horas, con la posibilidad de que el banco federal estadounidense redujera en sólo un cuarto la tasa, los negros resultados de la economía de ese país reforzaron la idea de que se requería una baja más agresiva.

Los últimos datos indicaron una fuerte desaceleración de la principal economía mundial, como consecuencia de la crisis originada en el mercado hipotecario y sus repercusiones en los financieros.

El Departamento del Comercio estadounidense informó que la economía creció sólo 0,6 % en el último trimestre respecto de igual período de 2006, contra 4,9 % del lapso anterior.

El dato preliminar, que aún puede ser modificado, es apenas la mitad del 1,2 por ciento que esperaban los analistas.

Al respecto, la entidad que conduce Ben Bernanke añadió que "la información reciente indica una profundización de la contracción" en el sector de la vivienda y una tendencia similar en los mercados laborales.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo ayer su previsión de crecimiento para este año en los Estados Unidos al 1,5 % y advirtió que, de acuerdo con su análisis, los problemas ya se dejan notar en otros sectores.

Así, con el fantasma de la recesión sobrevolando el país tras el estallido de la crisis de los préstamos hipotecarios, la Fed dijo esperar que la medida, combinada con las anteriormente tomadas, "ayude a promover un crecimiento moderado" en el futuro cercano y a mitigar los riesgos" que pesan sobre la actividad económica.

La Reserva Federal dio a entender entonces que no descarta otros recortes en el futuro, ya que "seguirá evaluando los efectos de los acontecimientos financieros y de otro tipo sobre las perspectivas económicas, y actuará de manera oportuna cuando se necesite afrontar esos riesgos".

Lo cierto es que el panorama económico sigue debilitándose y las condiciones del mercado financiero continúan su deterioro.

Los datos del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense del cuarto trimestre mostraron el menor ritmo de crecimiento en cinco años.