Como siempre, Edith Van Dijk impacta con su presencia: por su altura, elegante porte y además por esa humildad propia de lo que es, una gran campeona.
Siempre se presta al diálogo con una sonrisa; se la nota distendida, segura de sí misma y demostrando mucha claridad en sus conceptos.
En la charla con El Litoral, luego de adjudicarse el sprint en Coronda, la nadadora nacida en 1973 en Haastresch, manifestó sus deseos para esta temporada que se inicia y sus expectativas por su retorno a la Santa Fe-Coronda.
"Estoy entrenando duramente hace seis meses. Por más de un año estuve ausente de las competencias internacionales por mi trabajo y además tuve una hija", afirmó ante todo, con la firmeza que la caracteriza.
"Mi objetivo fundamental para este año es ser olímpica: ir a Beijing. Ya nadé todas las carreras del mundo, fui campeona mundial, campeona europea, y ahora, aunque sea una sola vez en mi vida, deseo estar en los Juegos Olímpicos y representar allí a mi país", señaló con entusiasmo.
"Quiero nadar todo lo que pueda, exigirme al máximo, y luego de los Juegos, me voy a mi casa, con mi hija Roxana, de 16 meses; que es una bebé increíble. A la que tuve que dejar por este tiempo al cuidado de mi esposo, mi madre y mi suegra", dice con simpatía.
Luego, explicó: "Me alejé de la competencia internacional, donde participé durante 15 años de mi vida, no sólo porque ya había ganado todo, también mi cuerpo y mi cabeza querían un descanso. Además, tengo en claro que quiero otra vida, quiero vivir, disfrutar a mi hija y mi familia".
Pero inmediatamente aclara que "ésta es mi chance de ser olímpica, por lo que estoy entrenando a pleno y estoy segura que lo voy a lograr. Empecé de a poco, una vez por semana, luego dos, tres, hasta completar toda la semana, una vez por día, desde abril del año pasado. En mayo, intensifiqué a dos veces por día, pensando en hacer largas distancias porque a mí, particularmente, me benefician los 10 km", agrega.
Al tiempo de ser consultada sobre la competición del domingo venidero, dice: "Mi físico está muy bien, ya que recuperé mi cuerpo tras el embarazo; pero tengo dudas sobre mi real nivel con respecto a las otras chicas que tomarán parte en este maratón, ya que ellas tienen muy buen ritmo y para mí esta carrera será la de mi retorno".
Luego, la gran campeona confiesa: "Nadar ocho horas no es fácil. Tengo experiencia en el río, pero esto es nuevo. Mis tiempos en pileta son buenos, pero para mí será muy difícil ganar".
Inmediatamente, señala que "la Santa Fe- Coronda es una competencia especial para mí, sobre todo por la gente. Son ocho horas con el público acá (se señala el rostro); no es un maratón más. Son miles de personas que la siguen, participan activamente, la viven de manera diferente al resto del mundo".
Con entusiasmo agrega que "realmente es muy hermosa y además, a mí me fue siempre muy bien. Desde que llego me siento como en mi casa; por el aliento de la gente, que siempre me desea que me vaya bien; por la organización y por todo el despliegue de ustedes, los periodistas, que es realmente increíble".
"Yo quería volver en esta carrera, por la gente, por la motivación que te da, son ocho horas muy duras, y justamente, ese reto es el que te prueba y desafía", manifestó entusiasmada.
Finalmente, Edith agradeció a los santafesinos todo el cariño que le brindan y les envió el mensaje de que "vivan este maratón como lo que verdaderamente es: una gran fiesta, que a los nadadores nos encanta".
Luis Gudiño