Comisión directiva de UPCN
A partir de noviembre de 2005, la ONU resolvió que el día 27 de enero, sea el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.
Ese día fue elegido por la particularidad de haber sido en 1945, la fecha en que los soldados rusos llegaron a Auschwitz y abrieron al mundo el horror del nazismo.
El pasado martes 29 de enero, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el gobernador de la Provincia Dr. Hermes Binner, junto al presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas (DAIA) de Santa Fe, Marcelo Vorobiof, y el director para Latinoamérica del museo Yad Vashem, Mario Sinay, mediante una teleconferencia desde Jerusalén, encabezaron el acto de conmemoración a las víctimas del Holocausto judío.
Un acto significativo, no sólo para la comunidad judía, sino para todos aquellos ciudadanos de bien que de alguna forma recuerdan todos los hechos funestos que el racismo (*), en cualquiera de sus formas ha llevado adelante a través de los siglos.
El vocablo Holocausto deriva del griego antiguo olos "todo" y kaustos o kauto "quemado". Particularmente desde fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX se puede tomar los escritos seculares, en donde la definición de holocausto normalmente significaba "destrucción completa o total".
Los pogroms (voz rusa que significa ataque dirigido contra minorías étnicas o religiosas) contra judíos en Rusia, la persecución y asesinato de armenios por parte de turcos durante la I° Guerra Mundial, ataques japoneses a ciudades chinas con incendios a gran escala en donde morían centenares de personas, son algunos de los ejemplos que podemos brindar para ilustrar lo que significa cualquier tipo de intolerancia por parte de aquellos, que intentaron implantar la loca y absurda idea de que una "raza es superior a otra", o lo que los nazis llamaron la "supremacía aria".
El miércoles 30 hubo un nuevo acto en el mismo Salón Blanco, pero las causas fueron, lamentablemente, totalmente distintas.
Como a veces sucede, un grupúsculo cobarde, carente de raciocinio, que actúa sin dar la cara, no fue capaz de respetar al prójimo, y utilizando métodos sucios y plagados de odio expresó, mediante pintadas, su pávido, cobarde, mensaje. Además y como si fuera poco, tuvieron el mal gusto de realizarlo a 65 años de la asunción de Hitler como canciller en Alemania.
Expresamos nuestra repulsión hacia todos aquellos para los cuales el odio es una forma de vida. Los argentinos hemos vivido, no hace mucho tiempo, un período de nuestra historia en donde el odio se irguió por sobre los valores más esenciales de la vida.
Todos los ciudadanos deberían comprometerse y aportar datos que lleven a individualizar a quienes no desean vivir en sociedad. En este caso puntual puede brindarlos para respaldar la denuncia que el gobernador Binner ha realizado al respecto. Es necesario poder poner fin a los mandaderos del odio, que no desean una Nación libre, justa y soberana, sino un país en donde la censura, la tiranía y la falta de libertades individuales les permita cometer actos aberrantes.
(*) Ideología que afirma la superioridad de un grupo racial respecto a los demás y que preconiza, en particular la separación de estos grupos dentro de un país, por segregación racial e propone incluso su eliminación.