Los detenidos son familiares de Carlos Garnica
Apresan a dos hermanos por la muerte alevosa de Omar Solís
En las calles de Sargento Cabral, los patrulleros apresaron -por conducción peligrosa- a dos hombres que eran buscados por el brutal crimen cometido en Pellegrini y 4 de Enero.

Patrulleros del Comando Radioeléctrico persiguieron y apresaron anoche a dos individuos jóvenes que se conducían a gran velocidad en un automóvil Volkswagen Gol por las calles internas del barrio Sargento Cabral.

Los agentes del Comando fueron detrás de los infractores que, con bruscas maniobras, hacían peligrar la vida de peatones y otros automovilistas, los siguieron y finalmente los interceptaron en calle Mitre al 5500.

Tras la encerrona, los policías hicieron descender a los ocupantes del Gol, pero cuando los identificaban -junto a la plazoleta Juan Vucetich-, los uniformados advirtieron que uno de ellos portaba una arma de fuego.

Los agentes fueron de sorpresa, advirtieron que el arma secuestrada era una poderosa Glock 9mm, tan costosa como temible y también que esa pistola con el cargador lleno, estaba montaba, con una bala en recámara, de punta hueca.

Luego, los patrulleros podrían ver que los demorados eran algo más que simples infractores ya que, según les informó Jefatura, estaban ante los hermanos Sergio y Ramón Pucheta, dos hombres buscados por su presunta responsabilidad en los gravísimos delitos que siguieron al asesinato del medio hermano de ambos, Carlos Jesús Garnica, quien fuera víctima de un crimen cometido en el barrio Chaqueño, el 24 de enero.

Puntualmente, comprometería a los Pucheta el alevoso asesinato de Omar Solís, impresionante espectáculo que el primero del corriente se ofreció a los santafesinos en bulevar Pellegrini y 4 de Enero. Según deslizaron los investigadores, ese aparatoso crimen sólo podría explicarse como una venganza ejecutada por gente cercana a Garnica.

Pero también la Justicia santafesina había requerido la captura de los hermanos Pucheta, ya que ambos fueron alcanzados por la investigación sobre los tiroteos y atentados incendiarios cometidos sobre viviendas del barrio Chaqueño.

La espiral de violencia alcanzó también a un menor de 17 años el 3 de febrero. David, se llama el joven que en el Chaqueño fue blanco de tres disparos y que, según dijeron fuentes policiales, habría quedado cuadripléjico, postrado en una cama del hospital público.

La persecución que anoche hizo posible la captura de los hermanos Puchetta no habría sido -como parece- obra de la casualidad. Los hermanastros de Garnica no se divertían corriendo picadas, aparentemente escapaban a gran velocidad porque sólo momentos antes habían apuntado con el arma a uno de los pasajeros de un colectivo y éste -también vecino del Chaqueño- bajó en avenida General Paz y corrió a buscar refugio en sede policial.

José Luis Pagés