Las versiones sobre la renuncia de Martín Lousteau al Ministerio de Economía son "un delirio absoluto", fue la respuesta que las fuentes consultadas, aunque no identificadas, manifestaron esta mañana.
"No hay ninguna dificultad en esa área. Nada de eso es cierto", dijo esta mañana el ministro del Interior sobre esas versiones, al tiempo que insistió en que "no hay ninguna dificultad: el ministro de Economía tiene la responsabilidad de conducir la economía y (el secretario de Comercio), Guillermo Moreno, es un funcionario que a acompaña su equipo".
"Estamos en niveles aceptables y previsibles de inflación que se corresponden con el crecimiento del empleo y la recuperación de la economía, inédita en la historia del país", agregó.
La posibilidad del alejamiento de Lousteau del gobierno tomó cuerpo en los últimos días a raíz del supuesto recrudecimiento de sus diferencias con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, respecto de los métodos empleados para modificar el índice de precios al consumidor (IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Precisamente, la nueva metodología del IPC habría sido motivo de análisis en una reunión que mantuvo Lousteau en Casa de Gobierno con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Al término de esa reunión, volvieron a circular las versiones sobre la renuncia del ministro, que fueron rechazadas por fuentes del Palacio de Hacienda.
El nuevo IPC será presentado la semana próxima, informó el jefe de Gabinete Alberto Fernández. "Creo que vamos a poder demostrar las cosas que se hicieron mal los últimos años en el Indec, y vamos a explicar claramente qué es lo que entendemos que se debe hacer, de acuerdo con los nuevos modos de consumo de los argentinos", dijo Fernández.
El jefe de ministros sostuvo que en el tema Indec "se mezclan elementos técnicos con la sensibilidad de la gente", y adelantó que el nuevo indicador estará basado en la última encuesta que se realizó sobre las "nuevas formas de consumo".
"Históricamente, la Argentina ha construido una canasta de productos teniendo en cuenta el consumo promedio del país, y esto se alteró en los 90, cuando se incorporaron productos importados de consumo. Esto favorecía la canasta porque, de algún modo, estos productos tiraban para abajo los precios internos", relató.
El jefe de Gabinete agregó que "ése fue el comienzo de la recesión económica que todos recordamos y en esos años el número de productos relevados subió de 500 a 850 aproximadamente".
Fernández precisó que "cada 10 años se hace una encuesta para ver cómo consumen los argentinos" y recordó que "en 2005 terminó una, con los nuevos modos de consumo".
"Las cosas que hay que tener en cuenta son: primero, que el índice no pondera el 100 por ciento; y después, que pondera los productos de consumo masivo, no todos", anticipó.
Según Fernández, "hay sectores de la Argentina, y en especial de la ciudad de Buenos Aires donde existen sectores medios y altos que acceden a un nivel de consumo que no tiene que ver con el promedio de la Argentina, y esos productos nunca han sido tomados por el índice de precios. A veces se disparan y la gente siente que el índice no los refleja, pero lo que pasa es que el índice no los considera", agregó.