De la Redacción de El Litoral
Usted puede evitar pagar los aumentos. Vea, compare, elija las verduras de estación y busque esas proteínas que antes le aportaba la carne en otros alimentos. Basta de asaditos con los amigos, ahora hay que poner de moda el guiso de lentejas. No es cuestión de andar llorando por los rincones, protestándole al pobre carnicero o verdulero, o moquear sobre la costillita recién cocida: agudice el ingenio y a intercambiar.
Los mostradores de las carnicerías te escupen la cruda realidad en la cara: para llevar un kilo de costillas ahora hay que desembolsar 16 pesos o más, cuando dos años atrás, el marcador se posaba en 9; esa proporción de lomo cuesta 23 y hay que calcular unos $ 50 para un discreto asadito para cuatro personas. Los aumentos van desde un 15 a un 50 por ciento en las carnicerías locales, y lo peor es que todos los consultados advirtieron que "se vienen más".
Pero a no desesperar, y sobre todo a no agarrársela con los carniceros que se lamentan de que la gente ande como loca despotricando por los precios: "Se los nota mal", dijo Tito antes de darles la razón, teniendo en cuenta que "si quiere comer un asado, ya no lo disfruta porque le va a salir bastante caro". Raúl, aunque no lo deja de sentir, también comprende las reacciones: "Los sueldos están siempre iguales y al final no te alcanza para nada. Vienen y se descargan con uno, pero no tenemos nada que ver".
A no desalentarse, y menos desnutrirse por evitar a toda costa la carne. La proteína que una persona adulta necesita a diario, entre 30 y 40 gramos, se encuentra también en los cereales, almendras, huevos, judías secas, pan blanco y también integral. Todo eso, íes barato!
La papa también agarró para el mismo lado que los tomates a fines del año pasado. El kilo trepó a 4 pesos, cuando hace una semana estaba a dos.
¿Quién puede tener la culpa de esto? La lluvia, que desde hace unos años es la responsable de todos los males del universo. Igual se puede evitar hacer agua, y en lugar de papa comer tomate (2 kg por 3 pesos), que reemplazarían la vitamina A del tubérculo.
Las otras vitaminas y nutrientes que aporta la papa, como la B6, están en los cereales integrales, que en una dietética se pueden conseguir por 2 pesos. El ácido fólico de la lechuga, que se fue al doble, también está en las lentejas.
Como ven, todo tiene solución. Con estas sencillas preparaciones, la dama y el caballero encontrará los grupos de nutrientes básicos que necesita el ser humano para desarrollar y mantener el organismo en buenas condiciones de salud. Y de vez en cuando, hágase unos bifes de hígado ($ 3,50 el kg) o un arroz con menudos de pollo ($ 1,80 x kg), que también son para chuparse los dedos. Ya se escucha la frase íun aplauso para el guisador!
Barata
El presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio del sector de la carne, Miguel Schiaritti, sostuvo que los precios "son muy baratos", y reclamó "fuertísimos incentivos" oficiales para que aumente la producción.
"Los precios de la carne al mostrador están lejos de ser los ideales, sobre todo en los cortes más populares. A pesar de los aumentos de los últimos días, se puede comprar un kilo de milanesa por 14 pesos, y con eso come toda una familia", señaló el dirigente.
Miguel Schiaritti justificó las subas, al explicar que en enero último "se realizó la mayor faena de los últimos quince años. Es que hubo una sequía muy fuerte que obligó a los productores a sacarse de encima la hacienda".