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Mapas de riesgo en Santa Fe
El centro de la ciudad es la zona con mayor incidencia del delito
Un estudio realizado entre 2006 y 2007 revela cuáles son las áreas de la ciudad donde los vecinos corren mayores riesgos ante la delincuencia. Si la gente conociera estos datos, podría colaborar activamente en la prevención.

José Curiotto

Cuando en la mañana del 13 de febrero último se supo que la empleada de un almacén de barrio Mariano Comas había sido asesinada en un asalto, muchos se sorprendieron. Y es que, por lo general, existe el convencimiento de que los mayores índices de inseguridad se producen en los barrios marginales del oeste o norte de la ciudad.

Sin embargo, la ubicación geográfica de este hecho no fue casual: ocurrió en una de las áreas donde los vecinos enfrentan los mayores riesgos de sufrir un delito.

Así lo revela un estudio realizado por la Dra. Blanca Fritschy, miembro del Conicet, profesora de las universidades Católica y del Litoral, quien desde 2006 trabaja en el mapa de "riesgo delictivo" de la ciudad sobre la base de los hechos denunciados en dependencias policiales.

En realidad, la investigación quedó trunca a partir de setiembre del año pasado cuando, sin ninguna explicación, la policía dejó de suministrar a la científica estos datos esenciales para la elaboración de dicha cartografía, que fue realizada a pedido de la Subsecretaría de Seguridad Pública de la Provincia durante la gestión anterior.

A diferencia de los mapas que simplemente muestran la ubicación de los delitos denunciados, en este caso Fritschy aplicó un avanzado sofware que relaciona dicha información con la cantidad de población que circula por las distintas zonas de la ciudad. "Es un programa especialmente diseñado para cruzar estos datos y que revela en qué zonas la gente es más vulnerable ante los delitos", explicó la especialista.

Fritschy insistió en que "frente a lo que el común de la gente cree, estas zonas no coinciden con las áreas marginales de la ciudad. ¿Qué se van a robar entre pobres?, ¿una taza de azúcar?".

De todos modos, en estos barrios marginales se produce la mayor parte de los delitos violentos, como los homicidios. Además, se puede inferir que el número de denuncias en estas zonas es más baja porque la gente no confía en la autoridad, porque cree que no vale la pena o por temor a los delincuentes.

Las conclusiones de este estudio demuestran claramente que existen algunas zonas específicas donde los vecinos corren mayores riesgos de ser víctimas de delitos: el microcentro (sobre todo en el sector cercano a la intersección de las calles San Martín y Mendoza), el área cercana al Mercado Distribuidor de Frutas y Verduras (en el extremo noroeste de la ciudad), Guadalupe Oeste, barrio Centenario y los límites entre Santa Rosa de Lima y barrio Roma. A estos lugares se suman algunos puntos detectados en las grandes avenidas.

También se observa que entre enero y agosto del año pasado las zonas de mayores riesgos delictivos se fueron circunscribiendo en áreas más puntuales, tal vez por una mayor presencia policial en las calles de la ciudad. De todos modos, el riesgo "muy alto" de ser víctima de los delincuentes continuó prevaleciendo en el centro y microcentro, barrio Centenario, zona del Mercado de Abasto, Guadalupe Oeste y algunas grandes avenidas.

El análisis de los delitos denunciados ante la Policía también demuestra una clara disminución de hechos a partir de la segunda mitad de cada mes: "El sentido común indica que este fenómeno se produce porque está vinculado con la fecha de cobro de sueldos o jubilaciones. Siempre en las segundas quincenas de cada mes la tensión disminuye", explicó la geógrafa.

Una herramienta preventiva

Fritschy aclaró que "los mapas de riesgo no van a resolver el problema del delito. Pero estas nuevas tecnologías permiten conocer a través del tiempo la evolución de los hechos delictivos, indican la magnitud en que se producen y son una herramienta que tendría que estar a disposición de la gente para producir un cambio cultural".

"Sería importante que la gente esté informada sobre las zonas de riesgo, para que así tome los recaudos necesarios. Si no estamos informados, somos más vulnerables", insistió.

Existen distintos niveles de información: "La Policía y los políticos deben reservarse los datos útiles para tomar medidas de inteligencia y seguridad, pues son ellos los que toman las decisiones".

Sin embargo, Fritschy se mostró convencida de que "a la población no hay que negarle la información general sobre las zonas de riesgo. Con estos datos, la gente sabría qué medidas tomar en cada área de la ciudad, dónde cuidar con mayor atención el bolso, o colocar rejas en las ventanas, o ser precavidos al estacionar el auto".

Esto representaría "un nuevo enfoque para la prevención del delito, con una posición activa de los ciudadanos".

El estudio realizado por Fritschy reveló que el grado de respuesta de la sociedad santafesina ante el delito es sumamente bajo. En general, la gente no tiene capacidad de respuesta y se siente desprotegida.

"Esto nos concierne a todos, no sólo a los gestores, políticos o policías. Si la gente no denuncia es imposible conocer en detalle el fenómeno y adoptar medidas para enfrentarlo. Pero a la gente hay que convencerla de que vale la pena hacerlo", concluyó.

Falencias policiales.

La Policía tiene "enormes falencias" para registrar las denuncias de los ciudadanos. Por ejemplo, para elaborar el mapa del riesgo delictivo de enero del año pasado, la policía envió a la Dra. Blanca Fritschy las 1.762 denuncias -casi 60 por día- realizadas en la ciudad. Sin embargo, la científica sólo pudo trabajar con 1.204 casos -poco más del 30% debió ser descartado-, pues el resto había sido mal asentado y carecía de información confiable.

La especialista remarcó que "esto es muy preocupante, sobre todo si añadimos que a nivel internacional está demostrado que apenas el 20% de los delitos son denunciados".

La entrevistada

La Dra. Blanca Fritschy es geógrafa investigadora del Conicet, docente de las universidades Católica de Santa Fe y Nacional del Litoral. Tiene una maestría en Sistemas de Información Geográfica, obtenida en España, y otra en la Universidad Luis Pasteur, de Estrasburgo.