Télam-AFP-EFE
Barack Obama ganó las internas de Mississippi y asestó otro golpe a Hillary Clinton, que ya apuesta a un triunfo en Pennsylvania, el duelo más importante de lo que queda de la carrera demócrata a la Casa Blanca.
Obama logró el 90 % del voto negro en las internas de ayer en el sureño Mississippi, donde más de la mitad del electorado demócrata es afromaericano, pero sólo cosechó un tercio del apoyo de los votantes blancos.
Su dominio del electorado negro fue similar al que permitió al senador afroamericano ganar en Carolina del Sur, Alabama, Georgia y Louisiana antes de perder con Clinton en Texas y Ohio, que tiene una composición demográfica parecida a la de Pennsylvania.
Clinton ganó sin embargo en todos los grandes Estados excepto en Illinois, el Estado por el que es senador Obama.
"Es simplemente otra victoria en nuestra columna, y seguimos sumando más delegados", dijo Obama a la cadena de televisión CNN.
"Lo que hemos intentado es asegurarnos poco a poco de que en cada Estado estamos defendiendo la necesidad de un cambio en este país. Y, obviamente, la gente de Mississippi respondió", agregó.
"Confío en que una vez que obtenga la nominación, el partido se unificará", dijo Obama, al celebrar su triunfo, que fue el número 30 de las 44 internas demócratas celebradas hasta ahora para obtener la candidatura presidencial del partido.
Durante la entrevista, Obama fue consultado sobre el tono belicoso que ha adquirido la campaña por la candidatura entre los dos aspirantes demócratas, a lo cual respondió: "Nosotros hemos sido muy mesurados".
El senador por Illinois también elogió a su rival y manifestó que si finalmente ella gana la candidatura le dará su apoyo.
No obstante, descartó la idea de que la esté considerando como compañera de fórmula y candidata a la vicepresidencia de EE.UU.
"Sería prematuro hablar ahora de designaciones. Voy a someterme al proceso de designación si llego a ganar la candidatura demócrata", manifestó.
No obstante, reiteró sus elogios a la ex primera dama de EE.UU., al indicar que "sin duda ella estaría en cualquier lista, y ésta sería una lista muy corta".
Esta semana, Obama rechazó afirmaciones de Clinton de que ella sería un mejor comandante en jefe que él y ridiculizó su sugerencia de que el senador podría ser su compañero de fórmula como candidato a la vicepresidencia.
"Ahora queremos hacer campaña en Pennsylvania y el resto del país", dijo Maggie Williams, la jefa de campaña de Clinton, en un comunicado en el que felicitó a Obama por su nueva victoria.
Escrutado el 99 % de los votos, Obama ganó en Mississippi con un 61 %, contra un 37 % de Clinton, según informó la cadena de noticias CNN.
Obama sumó al menos 17 de los 33 delegados que se ponían en juego en Mississippi, aunque faltaban adjudicar cinco más. Los delegados son quienes proclamarán al candidato del partido en la Convención Nacional Demócrata de agosto próximo.
Pennsylvania, escenario de la próxima gran batalla de la campaña, el 22 de abril, ofrece el premio mayor de lo que queda de competencia: 158 delegados.
En el recuento total, Obama, de 46 años y senador por Illinois, posee una ventaja de más de 100 delegados sobre la ex primera dama Clinton, de 60 años y senadora por Nueva York.
Dado lo parejo de la contienda, es improbable que alguno de los dos candidatos gane suficientes delegados como para asegurarse la nominación. Ambos necesitan más bien ganar el apoyo de los más o menos 800 superdelegados, miembros del partido y funcionarios que no están atados a apoyar a quien haya ganado en su Estado.
El ganador de la interna demócrata enfrentará en las elecciones presidenciales de noviembre al senador por Arizona John McCain, quien ya ganó la candidatura por su Partido Republicano.
McCain arrasó ayer en Mississippi con el 79 % de los votos.