Opinión: OPIN-05 El Frejuli ganó las elecciones hace 35 años

José Luis Ponsico (Télam)

La Argentina de marzo del '73 tenía 23.364.431 habitantes y ostentaba la condición de segundo país sudamericano en extensión geográfica.

El 11 de marzo triunfó la fórmula Héctor Cámpora-Vicente Solano Lima y el general Juan Perón volvió al poder.

El Frente Justicialista de Liberación (Frejuli) superó a la Unión Cívica Radical que llevó a Ricardo Balbín como candidato a presidente por una diferencia que orilló los 25 puntos. Perón ya había regresado el 17 de noviembre del '72, después de 18 años de exilio.

El justicialismo volvía a triunfar en elecciones libres con el 51 por ciento de los votos en todo el país. La tercera fuerza había sido la Alianza Popular Revolucionaria que impulsó el Dr. Oscar Alende con otras fuerzas populares.

Perón en poco tiempo puso en marcha un amplio arco político del campo nacional y popular e integró a una veintena de expresiones. Los acuerdos se suscribieron en el restaurante "Nino", de Vicente López. Las consignas de aquel tiempo eran "el desarrollo productivo y el bienestar popular".

En su idea original, el ex presidente de la Nación impulsaba el FreCiLiNa (Frente Cívico de Liberación Nacional), e incluía a los antiguos referentes del radicalismo (Del Pueblo e Intransigente) Balbín y Alende.

El primero, antiguo opositor al primer gobierno de Perón y preso político en 1952, luego de haber sido candidato a presidente de la Nación en las elecciones de noviembre de 1951. La fórmula había sido Balbín-Frondizi.

Antes de morir, en 1981, Balbín comentó que "los sectores más duros de su partido se opusieron al acuerdo con Perón", según el historiador peronista Enrique Pavón Pereyra, que le asignó la negativa al entrerriano Carlos Perette, el vice que acompañó al Dr. Arturo Illia en el '63.

Cámpora había sido diputado nacional en el '49 y ya en el '72 era el hombre de mayor confianza política del septuagenario líder justicialista. La fuerte interna dentro del propio gobierno lo obligó a renunciar luego de 61 días.

En noviembre de 2006, Néstor Kirchner visitó San Andrés de Giles como presidente de la Nación y le rindió un homenaje al extinto ex mandatario que en plena campaña del '73 fue bautizado como el "Tío" Cámpora.

"La lucha armada como acción visceral de las distintas organizaciones juveniles de ese tiempo frustró el viejo ideal peronista de la Comunidad Organizada", escribió el ensayista Julio Godio en su libro "Perón, regreso, soledad y muerte", editado hace 20 años.

Los distintos enfrentamientos armados, la lucha ideológica dentro del propio partido de gobierno, las disputas de poder con Perón ya enfermo, fueron los hechos salientes entre fines del '73 y mediados del '74. La universidad y los sindicatos eran focos de irradiación política irreconciliables.

A la muerte de Perón, el 1º de julio del '74, el poder remitió a Isabel Perón y José López Rega, lo cual agravó la crisis institucional. Enseguida sobrevino una ola de crímenes políticos a cargo de la siniestra Triple A. En julio del '75, la CGT promovió medidas de fuerza y López Rega abandonó el país.

Un preludio de lo que vendría ocho meses más tarde. El golpe de Estado del 24 de marzo del '76 había sido planeado mucho antes por las Fuerzas Armadas. Entre las acciones guerrilleras (ERP y Montoneros) y los atentados de la Triple A, los asesinatos políticos superaban las 1.800 víctimas.