AFP
Turquía estaba sacudida este sábado por un pedido judicial de prohibición del partido gubernamental, en un nuevo avatar de la lucha que opone las estructuras laicas del Estado al equipo que desde hace seis años dirige el país, sospechoso de querer islamizar la sociedad.
El fiscal de la Corte de Casación, Abdurrahman Yalcinkaya, presentó ayer ante el Tribunal Constitucional una demanda de prohibición del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, surgido de la órbita islámica) y de inhabilitación del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y del presidente Abdula Gul, por actividades antilaicas.
El fiscal recogió durante varios meses pruebas para sustentar su acción, indicaron fuentes judiciales.
El acta de acusación sostiene que el AKP "se convirtió en un foco de actividades contrarias al laicismo".
El presidente del Tribunal Constitucional, Hasim Kilic, confirmó haber recibido el documento y precisó que éste solicitaba la prohibición de actividades políticas de 71 miembros del AKP por un período de cinco años.
La lista está encabezada por el primer ministro Erdogan, el presidente Gul y el ex presidente del Parlamento, Bulent Arianc.
Los magistrados se reunirán el lunes para evaluar si aceptan tratar la demanda, indicó el jefe del Tribunal Constitucional.
Gul fue miembro del AKP y ministro de Relaciones Exteriores antes de renunciar al cargo el pasado verano boreal para asumir como presidente de Turquía, tras una crisis institucional en la cual el ejército reafirmó su papel de guardián de los principios del laicismo.
Tras la demanda judicial presentada ayer, el AKP denunció un atentado a los principios de la democracia.
"El blanco en este caso no es el AKP sino la democracia turca y el pueblo turco", declaró el vicepresidente del AKP, Mehmet Mir Dengir Firat.
"Se trata de la mayor injusticia cometida contra Turquía, nuestra democracia y nuestro pueblo, contra la voluntad de nuestra nación, nuestra paz, nuestro prestigio internacional", sostuvo Firat.
En febrero, el Parlamento dominado por el AKP votó una controvertida reforma que autoriza el uso del velo islámico en las universidades, en nombre de las libertades individuales.
Los defensores del laicismo -con mucha influencia en el ejército, la justicia y la administración de las universidades- acusan al AKP de querer imponer una islamización en Turquía, que tiene un régimen laico y una sociedad en un 99 % de confesión musulmana.
El AKP llegó al poder en 2002, un año después de su fundación. Desde entonces, el partido y Erdogan -que había cumplido cárcel por declaraciones contra el laicismo- enfrentaron fuertes críticas a polémicos proyectos, como los de criminalizar el adulterio, prohibir el alcohol en lugares públicos y legalizar el velo en la universidad.