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De la Redacción de El Litoral
Un grupo conformado por diez jóvenes oriundos de la ciudad de Tostado, permanece desde hace más de un año estudiando la carrera de Medicina en Cuba. Al compartir sus experiencias con El Litoral, a través de una gestión del área de Cultura de la Municipalidad de esta ciudad del noroeste provincial, explicaron que "tenemos la dicha de ser actores de un momento histórico trascendental para Latinoamérica, en principio, y para la ciudad de Tostado en forma colateral, que sin duda dejará sus pisadas bien marcadas en nosotros por el resto de nuestra existencia".
El contingente inicial, que partió a principios de 2007 al país caribeño, se encontraba integrado por una docena de tostadenses y otro miembro de San Bernardo, un pequeño pueblo cercano del noroeste santafesino. No obstante, hoy permanece una decena de aquel grupo.
El viaje comenzó con la adjudicación de las becas correspondientes que abrieron las puertas a los jóvenes para ir a estudiar a Cuba. El 25 de enero de 2007, el contingente partió con rumbo a la ciudad de Buenos Aires, donde permaneció una noche. El día 27, salieron camino a la isla y arribaron a La Habana, desde donde se trasladaron en autobús hasta Sandino, localidad de la provincia de Pinar del Río, donde se encuentra emplazada la facultad.
"La llegada a la institución fue muy emotiva, porque a medida que las distancias se acortaban, mayor era el encontronazo de sentimientos", evocaron los estudiantes que aún permanecen en la isla.
"En el momento en que bajamos de los colectivos, nos encontramos con un fantástico recibimiento por parte de los demás argentinos que habían llegado unos meses antes, los trabajadores, profesores y directivos; los cuales, en medio de aplausos, una conga que sonaba de fondo y voces de aliento, nos condujeron al área de formación donde participamos de una gala cultural", narraron.
Una vez que arribaron a la Casa de Altos Estudios, tuvieron dos semanas de ambientación, y una vez finalizado este período, comenzó la instancia denominada Premédico, donde fueron organizados en grupos de treinta estudiantes por aula, dotadas de quince computadoras.
El Premédico, consistió en un período de nivelación que les permitió comenzar la carrera con los conocimientos necesarios adquiridos. Además, en ese marco, los jóvenes tostadenses tuvieron la posibilidad de aprender algunas nociones de historia y geografía cubanas. Terminado este período de ambientación, y tras dos semanas de vacaciones, iniciaron sus estudios.
La carrera se encuentra dividida en "morfos" de tres meses de duración aproximada. El primero se denominó Morfofisiología I, y el año consta de tres "morfos". Las clases se realizan a través del formato de video conferencias y los alumnos cuentan con dos médicos que son sus guías en el estudio.
La jornada estudiantil -según narraron los universitarios tostadenses- da comienzo a las 8 y se extiende hasta las 12; mientras que durante la tarde y la noche, hay disponibles instancias de estudio independiente opcional.
Las prácticas incluyen salidas a visitar las familias cercanas a la facultad, asignadas por grupos de seis personas, en las cuales, llevan un control higiénico sanitario. "Cuando esta actividad se realiza en el aula, debemos dar respuesta a una serie de casos médicos que se nos presentan, relacionados con el tema que estamos desarrollando" explicaron.
En definitiva, los diez jóvenes tostadenses que hoy prosiguen sus estudios en la isla, consideran que se están "formando como médicos para colaborar con nuestro país y su sistema de salud en el saneamiento de la población que así lo requiera". "A pesar de todo eso debemos luchar día a día contra la distancia, la cultura de este país, el desarraigo e intentar ser unos buenos profesionales de la salud", finalizaron.
Los estudiantes están provistos de atención primaria, bucodental, ecografías y próximamente tendrán acceso laboratorio de análisis hemoquímicos. Los requerimientos de especialistas son derivados a otros centros asistenciales de mayor complejidad en Sandino, Pinar del Río o La Habana, si fuese necesario. Además, disponen de un autobús que todos los días domingo lleva a los estudiantes a la iglesia, por la mañana, a la Evangélica; y por la tarde, a la Católica.
El contingente de estudiantes de la cabecera del departamento 9 de Julio que permanece en la isla caribeña, está formado por Jesús Rivero, Diego Carneiro, Miguel Ludueña, Fabio Gómez, Alfredo Strubia, Carlos Borca, Camila Rosso, Verónica Montenegro, Luciano Peralta y Alejandro Almeida.
La facultad donde cursan sus estudios los jóvenes de Tostado cuenta con quince aulas, un laboratorio, sala de profesores, biblioteca y osteoteca. Posee a su vez un albergue, organizado por habitaciones con capacidad para diez personas, con cinco camas cucheta, cinco ventiladores, toda la ropa de cama, un locker para cada uno y un teléfono en cada una de ellas para la recepción de llamadas de Argentina, Cuba y dentro del centro estudiantil.
Los estudiantes cuentan, además con peluquería, lavandería, zapatería, un salón (donde se pueden festejar cumpleaños) y un comedor. Tienen acceso además a una sala de teatro, a una cabina de audio y a una recepción. Para el esparcimiento, el establecimiento posee una mesa de ping pong y en las áreas deportivas disponen de cancha de básquet, vóley, tenis, fútbol y una pista de atletismo.