Opinión: OPIN-03 ¿Qué nos molesta más?

Por estos días se conocieron -y levantó bastante polvareda- las remuneraciones de algunos funcionarios provinciales y municipales que asumieron sus cargos en diciembre de 2007, hace aproximadamente 100 días.

Según se supo, el sueldo que Hermes Binner cobra por ser gobernador ronda los 10 mil pesos, todos los meses. Más allá de que a eso se le puedan sumar unos mangos más por los viáticos, la suma aparenta ser más que suficiente para solventar un buen nivel de vida en las condiciones de la economía nacional actual, o sea, puede decir que le alcanza seguramente.

Los sueldos fueron tema de los medios la semana pasada y cada vez que se habló al respecto en las radios locales, los contestadores se llenaron de mensajes de jubilados, docentes, obreros o vecinos que se sintieron tocados por la cifra y necesitaron decir lo suyo. Muchos decían sentirse ofendidos al saber que el gobernador cobraba ese sueldo, otros hicieron alusión a los costos a los que los funcionarios nos tienen acostumbrados; también hubo algunos que recordaron la etapa en la que un sujeto oriundo de Anillaco gobernó la Nación y nos acostumbró a esas noticias. Hubo vecinos que en cambio fueron más bondadosos y dijeron estar de acuerdo con las remuneraciones, debido al lugar que algunos funcionarios ocupan en el gobierno y que es mejor "así no roban".

La duda que despierta la situación y que es motivo de este comentario es si a los gobernados nos irrita más que haya funcionarios que cobren esas sumas o que los trabajadores -simples trabajadores- estén cobrando tan poco. De la primera se desprende una segunda duda: ¿cómo se le explica a los jubilados nacionales que cobran alrededor de 550 pesos mensuales, o a un docente, que la de los funcionarios es una remuneración justa en relación con su trabajo?