El suspendido intendente de Pinamar, Roberto Porretti, se presentó esta mañana a trabajar a su despacho, al considerar que la suspensión que le impuso el Concejo Deliberante por 90 días no es válida.
Anoche, Porretti en conferencia de prensa atribuyó la decisión de la legislatura local a un "complot" y al supuesto hecho de que el titular del Concejo Deliberante, Rafael De Vito "quiere ocupar un puesto que no pudo conseguir con el voto popular".
Porretti tiene cuatro días para apelar la medida, mientras tanto confirmó hoy su decisión de continuar al frente de la Intendencia al presentarse a sus oficinas, mientras un grupo de vecinos lo respaldaban en una pequeña manifestación.
Por su parte, el titular del Concejo Deliberante de Pinamar, Rafael De Vito, señaló que "fue unánime" la decisión del cuerpo de suspender por 90 días en su cargo al intendente, y sostuvo que el jefe comunal "no entiende ningún tipo de razones".
El Concejo Deliberante decidió ayer suspender por 90 días a Porretti, pero éste dijo que no fue notificado de tal medida y afirmó que seguirá al frente de la Comuna hasta tanto la Suprema Corte bonaerense no confirme la resolución.
"Yo soy el sucesor porque soy el primer concejal", proclamó De Vito.
Destacó que "el Concejo Deliberante actuó con los 10 concejales, fue unánime" la decisión de suspender al intendente, involucrado en un caso de supuesto pedido de coimas a dueños de locales bailables en Pinamar.
DyN/Télam