Edición del Jueves 03 de abril de 2008

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Edición impresa del 03/04/2008 | Regionales Regionales

Regionales: REGI-01
Enress fija plazos para que cumplan con parámetros obligatorios
En 48 poblaciones tienen que mejorar la calidad del agua
El vital elemento que consumen los habitantes de Santa Fe debe ser agradable y no afectar el sabor de las infusiones. Foto: Archivo El Litoral

En general, contienen concentraciones elevadas de sales disueltas totales y sodio. En otros casos, presentan niveles de hierro y manganeso superiores a los admitidos para el consumo humano.

Garantizar la calidad del agua que consumen los habitantes de la provincia es uno de los objetivos primordiales que persigue el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress). Tras la realización de análisis físicos químicos y microbiológicos realizados en el agua que proveen los servicios de agua potable de la provincia, el organismo los ha clasificado en cuatro grupos de acuerdo al grado de desvío que presenta la calidad química del agua con la que abastecen a la población.

De los 334 servicios centralizados que operan en la provincia, alrededor de 48 -integrantes del grupo IV- no cumplen con los límites obligatorios de calidad físico-química fijados en el anexo A de la ley 11.220 ni con los establecidos en el Código Alimentario Argentino.

En general, contienen concentraciones elevadas de sales disueltas totales y sodio; y en otros casos, niveles de hierro y manganeso superiores a los admitidos para agua de bebida. Entre los servicios incluidos en este grupo se encuentran los de San Carlos Centro, San Carlos Sud, San Genaro, San Jerónimo Norte, San José del Rincón, San Jorge, Cayastá, Recreo, Las Tunas, entre otros", puntualizó Helio Vázquez, integrante del directorio del Enress.

A este grupo IV, se le concedió un plazo de dos años para que cumpla con los límites obligatorios y cinco para el cumplimiento de la ley vigente en la provincia.

Si bien esta situación "no impacta negativamente sobre la salud de los pobladores afecta a la calidad de vida de las personas. El agua es un alimento y como tal debe ser agradable para beberla y no tiene que afectar el sabor de las infusiones ni de los alimentos que con ella se preparan", agregó Vázquez.

En la provincia de Santa Fe hay, aproximadamente, 2.642.000 habitantes de 286 localidades que cuentan con agua potable (una cobertura del 87%); y 76 que no poseen este servicio, de acuerdo a los datos registrados en 2007.

De los 334 servicios que no son atendidos por Assa, 124 están a cargo de cooperativas; 31 de municipalidades; 176 de comunas y 3 de otros (mutuales y vecinales) distribuidores.

Metodología de trabajo

Una vez que se conocen los resultados, "los cotejamos con la ley 11.220 (anexo A) y teniendo en cuenta esto, concedemos a los prestadores distintos plazos para que mejoren la calidad en la prestación de este servicio conforme a lo establecido en el artículo 64 de la normativa antes mencionada.

El Enress puede -teniendo en cuenta las condiciones hidrogeológicas o económica particular- establecer pautas diferenciales fijando distintos plazos para que ésta se aplique y esto es lo que a hecho el organismo mediante el dictado de la Resolución 740.

Ante esta situación, se observaron distintas realidades. Por un lado, "se detectó que algunos servicios no cumplen adecuadamente con la prestación en el proceso de desinfección -tiene un vínculo directo con la salud pública y es el que garantiza que el agua no vehiculice enfermedades".

Por el otro, había servicios donde sus parámetros tóxicos -plaguicidas, arsénico y nitratos- no se encuentran acordes a la normativa. A raíz de este problema, "en la provincia se instalaron 80 plantas de ósmosis inversa para corregir el nivel de arsénico que había en algunas zonas", puntualizó Vázquez.

Paralelamente, se buscó que tengan buenas propiedades organolépticas que la hagan agradables. De lo contrario, "se corre el riesgo de que el usuario la rechace y consuma agua de otras fuentes no controladas". A lo mejor "es agradable al sabor"; pero, "tiene compuestos tóxicos o microorganismos patógenos que pueden transmitir agentes etiológicos de diferentes enfermedades de origen hídrico".

Resultados a la vista

De acuerdo al informe presentado por el Enress, los servicios de nuestra provincia se encuentran integrados a cuatro grupos. El número I posee "agua muy buena, aunque tiene una pequeña desviación con algunos elementos que no cumplen con la ley". Acá se incluye a 64 servicios, a los que se les dio 6 años (de acuerdo al artículo 64 de la ley 11.220) para mejorar.

Por su parte, el grupo II cuenta con 54 servicios que poseen "agua bastante buena". Tienen desvíos en algunos parámetros aunque no poseen incidencia en la salud. A este grupo se le dio 5 años para que hagan mejoras".

Mientras que en el grupo III se incluye a 70 servicios -donde el agua tiene hierro y manganeso que suele manchar los sanitarios y la ropa- que se apartan un poco más de los parámetros establecidos por la normativa que los grupos anteriores; a pesar, de que "no es peligroso para el consumo de las personas. Por eso, les damos tres años para que mejoren", concluyó Vázquez.

El Enress

recorre distintas localidades, extrae muestras del agua y en base a los resultados obtenidos realiza las recomendaciones, concientiza a la gente, labra un acta con el resultado de cada visita, notifica al prestador de lo ocurrido e intima si hay incumplimientos. Esta notificación, de acuerdo con la ley, culmina en resoluciones del organismo donde se puede iniciar un proceso sancionatorio -cuando no hay respuesta o existe negligencia y a veces hasta dolo-. El principal objetivo es "salvaguardar la salud del usuario".

Objetivos logrados

Las inspecciones sanitarias, la extracción de muestras de agua y su posterior análisis en los laboratorios del Enress, han permitido que el organismo disponga de un diagnóstico sobre la prestación de los servicios de agua y clasificarlos en: servicios cuyas aguas subterráneas contienen sustancias indeseables -arsénico, nitratos-; servicios que presentan desvíos en la calidad química que no inciden en la salud y que operan con agua de calidad aceptable pero que poseen anomalías por deficiencia en el proceso de desinfección; y aquellas cuyas aguas cumplen con la normativa vigente.

A raíz de estas acciones, se logró, por ejemplo, que "todos los servicios que poseían arsénico y nitrato corrijan la calidad del agua que distribuyen, por medio de 80 plantas de ósmosis inversa u otros tratamientos", precisó Helio Vázquez, integrante del directorio del Enress.

Poder de policía

El Enress tiene como función ejercer el poder de policía sobre la prestación del servicio en todo el ámbito de la provincia de Santa Fe. En este sentido, dicta las reglamentaciones necesarias para cumplir su cometido y controla la aplicación del marco regulatorio en la provisión del servicio. A ese fin, puede ejercer el poder de inspección, revisión, sanción y demás atribuciones propias de la competencia otorgada.

Según lo establece el artículo 66°, el Ente Regulador de Servicios Sanitarios tendrá como función ejercer el poder de policía comprensivo de la regulación y el control sobre la prestación del Servicio, de conformidad con lo establecido en el marco regulatorio.

A tal efecto, tiene las siguientes facultades y obligaciones de respetar y hacer cumplir el marco regulatorio y las normas aplicables a las que se sujete cada uno de los prestadores, realizando un eficaz control y verificación del servicio que los prestadores suministren a los usuarios reales.

En el caso de los prestadores que hubieren recibido de las municipalidades y comunas la facultad de proveer la prestación, el control del cumplimiento de las obligaciones exclusivamente contractuales estará a cargo de las municipalidades y comunas, aunque sin perjuicio de las facultades del Ente Regulador de Servicios Sanitarios que surjan de las normas aplicables.





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