"De cerca nadie es normal" es el título del documental que, bajo la dirección de la joven realizadora Malena Villarino, se encuentra en su etapa de rodaje en Colonia Oliveros. La película tiene como eje temático "la locura del mundo en que vivimos" y más especialmente el particular micromundo de la Colonia Psiquiátrica Oliveros, ubicada en las cercanías de Rosario.
"La primera vez que tuve contacto con la temática fue en el III Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos que se realizó en Buenos Aires en 2004. A través de eso, me interesé y me pregunté cómo puede ser que sigan existiendo lugares de encierro", relata Villarino en diálogo telefónico con este diario.
La obra presenta a "un manicomio que reflexiona sobre el "Gran Manicomio" que es nuestra sociedad. ¿Quién es normal?, ¿cuál es la norma?, ¿quién lo decide?", explican desde la producción.
En Oliveros "muchos viejos paradigmas buscan ser transformados, y encontramos, por ejemplo, a los "locos" participando de las decisiones comunitarias junto a sus médicos y directivos". Este documental "habla del difuso y ambiguo límite entre cordura y locura, de la importancia de acercarnos al "otro' abandonando en el trayecto nuestros prejuicios".
La experiencia de acceder a esa realidad movilizó a la directora a trasladarse desde Buenos Aires hacia Rosario, donde actualmente reside, para llevar a cabo el proyecto de filmar esta cinta que marca su debut en el campo del cine profesional. Junto a su equipo de producción, la joven pasa la mayor parte del día dentro de la Colonia. En principio, "he podido contactarme con mi propia locura. Es muy dura la vida -describe-. Pasan cosas maravillosas, hay permanentes actos de solidaridad, y al mismo tiempo el contacto con historias terribles afecta la vida personal. Es duro y maravilloso, el amor y la sensibilidad están todo el tiempo presente".
En relación a la película, y al tratamiento de la temática, Villarino partió de una premisa. "En realidad me parecía interesante filmar. El guión se terminará de cocinar en el montaje. No es un cuentito. De repente surgen cosas. Es muy loco, nunca sabés qué va a pasar, y el documental siempre cuenta con el factor de lo imprevisible", afirma.
A unos kilómetros de Oliveros, el equipo de filmación se encuentra alojado. Pero desde la mañana a la tarde, trabaja junto a los pacientes. "Son muchas horas adentro las que pasamos viendo a ver qué encontramos. Y nos encontramos con cosas muy duras". Frente a las cámaras y ante el hecho de ser filmados en su cotidianeidad, "generalmente tienen dos reacciones fuertes: una de rechazo y otra de fascinación. Algunos nos cuentan sus vidas, otros no quieren que los filmes y hay otros que se fascinan", señala Malena.
Esta Colonia aloja hombres y mujeres, y también hay pabellones con grupos mixtos. Allí, según, describe la directora, "tienen una huerta y cuentan con distintos espacios recreativos. Tienen talleres específicos, de pintura y de música". Esas actividades "los motoriza y tienen un efecto muy positivo en los pacientes".
"De cerca nadie es normal" tiene previsto su estreno a fines de octubre en Rosario, además de su proyección en Buenos Aires. En la intención de su realizadora, "me gustaría que se pudiera ver en distintos institutos psiquiátricos".
"Creo que el tema básico son los derechos humanos -sintetiza Villarino- que tiene su manifestación en diferentes situaciones, y en este caso se da en la locura. Se trata de cosas injustas que tienen un aspecto social muy fuerte".
"De cerca nadie es normal" cuenta con el auspicio del Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia, y el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).
Malena Villarino es egresada de la carrera documental de la Universidad Madres de Plaza de Mayo. También es teatrista, música y artista plástica. En cada una de esas áreas ha desarrollado una producción ligada a los conflictos sociales y humanos.
Su primer corto documental, "Paraíso perdido", aborda la vida en un barrio en situación de emergencia y su respectivo desalojo, presentado en Les Oiseux rouges, Lille, Francia. Entre 2004 y 2005, realizó otro corto documental acerca de la soledad en la ciudad de Buenos Aires, y fue estrenado en el Centro Cultural "Alquimia".
En 2005, produjo "Otro día +" y "Salud y Lucha". Éste último es un documental referido a las jornadas campesinas que tuvieron lugar en mayo y octubre de ese año, organizadas por el Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero, en Quimilí (Santiago del Estero).
Un año más tarde, filmó "Imprimiendo historia", un largo documental sobre la fábrica recuperada Gráfica Patricios, que fue producido por Patricio Delgado. Estrenada en el marco del Festival Derhumac "06, la cinta participó en el Festival de Río de Janeiro, Encuentros de Cine para la Resistencia, Organizado por el MTL, en la provincia de Buenos Aires.
De la redacción de El Litoral