Opinión: OPIN-03
Lengua viva
Comprender e interpretar no son sinónimos (II)

El estructuralismo plantea procesos comunicacionales que se basan, fundamentalmente, en lo verbal, dando lugar al juego de la codificación y decodificación entre emisor y receptor. Se trata de producciones lingüísticas en las que los elementos se relacionan semánticamente a partir de dos grandes operaciones: la selección y la combinación. Todo está regido por normas gramaticales emanadas de los niveles del lenguaje. Estamos en el proceso de expresar y comprender, de codificar y decodificar.

La pragmática irá mucho más allá para instalarse en lo que llamamos situación comunicativa, en la que nos encontraremos no sólo con la producción verbal, sino también con el acoplamiento de lo extraverbal. Nos enfrentaremos a la paradoja de que "no siempre lo que se dice es lo que se quiere comunicar", la cual nos obligará a introducirnos en un mundo teórico intrincado y maravilloso que nos permitirá comprender el de las interacciones con nuestros destinatarios, llegar al descubrimiento de las intenciones de nuestros emisores, detenernos a observar las estrategias ostensivas e inferenciales, etc., etc. La pragmática no sólo se rige por normas gramaticales, sino también por las funcionalmente comunicativas. Estaremos dispuestos a aceptar que no es suficiente codificar y decodificar.

La comprensión de lo verbal es el primer conocimiento con el que se enfrenta el individuo para, después, llegar a solventar, desde el juego del conocimiento del sistema lingüístico, de sus normas, del entretejido de sus niveles, de la adecuabilidad de los actos al contexto, del manejo funcional de esa lengua, de los elementos paralingüísticos y extralingüísticos en general, etc., los procesos de comprensión e interpretación. En definitiva, descubrir la funcionalidad del significado en una situación comunicativa, en un contexto dado, es lo que nos posibilitará la realización de los procesos de comprensión e interpretación. Podemos observar, sin embargo, que muchos usuarios de la lengua pueden alcanzar el primer nivel de "abstracción", lo que significa que están limitados por lo verbal, por lo cual concluimos en que "podemos comprender sin interpretar, pero no podemos interpretar sin comprender".

Evangelina Simón de PoggiaE-mail: [email protected]