Política: POLI-01
Cristina Fernández toma la iniciativa
La presidenta convocó al diálogo y el campo va a la Casa Rosada
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El gobierno recibirá a los ruralistas con un esquema de compensaciones según la escala de los productores. Éstos plantearán, por su parte, la necesidad de políticas según el tipo de producción, en especial, en los casos de la carne y la leche.

El diálogo entre el gobierno y el campo se reanudará este viernes, cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner reciba a la conducción de las cuatro entidades agropecuarias con representación nacional. La convocatoria oficial está pautada para el mediodía del 11 de abril y se oficializó luego del pedido de audiencia "a la mayor brevedad posible" que le formularan a la jefa de Estado los presidentes de las entidades.

Si bien no existe confirmación oficial, la propia presidenta recibirá a los dirigentes del campo, acompañada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Economía, Martín Lousteau; el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y el secretario del área, Javier de Urquiza.

Precisamente, fue el titular de una de ellas, Fernando Gioino, de Coninagro, quien confirmó la reunión, la primera después del extenso encuentro del viernes 28 de marzo. Con la confirmación del encuentro, quedó diluida la preocupación de diferentes dirigentes de base y productores confederados del país por los "tiempos" que podría tomar el gobierno para destrabar las negociaciones con el campo.

En ese sentido ya se había expresado el miércoles el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pedro Apaolaza, para quien el gobierno debía dar una definición "en 24 ó 48 horas". Por su parte, especialistas en economía agropecuaria dijeron que para las autoridades nacionales existen, a esta altura de los acontecimientos, dos frentes abiertos, "claramente definidos".

En esa postura se alinearon voceros oficiales, quienes adelantaron que tanto en el Ministerio de Economía como en la Jefatura de Gabinete "se siguen analizando todos los aspectos técnicos referidos al anuncio de compensaciones" a pequeños chacareros que efectuó el gobierno una semana antes que se levantara la protesta rural.

Agenda y obstáculos

Agregaron que las entidades del campo ya dejaron trascender, entre sus bases productivas y en los discursos que pronunciaron previo al levantamiento de la protesta, que profundizarán los reclamos a las autoridades, incluyendo el pedido de políticas agropecuarias definidas, para optimizar el crecimiento productivo en ganadería, de carne y leche.

"Esa suerte de rosario de reclamos, que ya difundieron los ruralistas, no ayudaría para acelerar los tiempos de recomposición del diálogo", comentaron voceros de la cartera económica.

Desde la conducción central de las entidades, en tanto, se dejó saber que los del agro, por ejemplo, no descartan pedir que se analice la puesta en marcha de una nueva Ley de Arrendamientos, así como que la flamante Subsecretaría del Pequeño Productor y de Agricultura Familiar cuente con un presupuesto importante para operar.

Hoy, desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet sostuvo que a "la pelota la tiene el gobierno" para destrabar definitivamente el conflicto con el campo, y advirtió que los productores están cada día "con más impaciencia" por conocer la propuesta oficial para aliviar la crisis generada con el anuncio del aumento en las retenciones.

Autorizarían exportaciones de carne

El gobierno nacional permitiría exportar los cinco cortes cárnicos de mayor valor, adelantó Leonardo Escobar, secretario general de la Federación de Sindicatos de la Carne, quien ayer se entrevistó con Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior.

Según el sindicalista, ayer se autorizó el embarque de 60 toneladas de carne que estaban frenadas en el Puerto de Buenos Aires.

"Se visualiza una situación mejor para nuestro sector. También nos dijo que, mientras aparezcan en las góndolas los precios que sugiere el gobierno, la carne para exportar se irá liberando", apuntó.

Ante una consulta sobre la situación de los trabajadores del sector, Escobar explicó que "el problema radica en los frigoríficos exportadores. Los que se dedican al consumo interno están normalizando e, inclusive, haciendo horas extras. Pero en los frigoríficos exportadores hay entre 5.000 y 6.000 trabajadores que en este momento no tienen ninguna clase de tarea y en reducción laboral debe haber 10 mil trabajadores", añadió.

Al respecto, Gerardo Ramseyer, gerente general del frigorífico Friar, con sede en Reconquista, sostuvo que en esa empresa, si no se reabren las exportaciones, la semana próxima podrían generarse nuevas suspensiones de personal. "Nosotros tenemos una faena normal, pero la capacidad de almacenaje se está agotando, a pesar de la venta interna que realizamos. Creemos que el gobierno nacional irá resolviendo estas cuestiones", remarcó.

Concertación

El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, calificó como un hecho "muy positivo" la convocatoria del gobierno. Dijo que "era lo que estábamos esperando y valoramos el gesto de la presidenta". El dirigente agropecuario volvió a reivindicar los reclamos de los pequeños y medianos productores y señaló que "no se puede tratar a todos de la misma manera". Indicó que "hay que escuchar el punto de vista de la presidenta en un diálogo mano a mano", y añadió que "algunas precisiones deberán tener que empezar a aparecer. Nuestra aspiración es que sea un proceso de concertación de políticas agropecuarias", apuntó.

Satisfacción y cautela entre los ruralistas

Las entidades agropecuarias tomaron con satisfacción la convocatoria de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a una reunión para este viernes, aunque destacaron que en el encuentro requerirán "precisiones" acerca de las políticas para el sector.

La reunión fue confirmada por el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, mediante un llamado telefónico al presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Fernando Gioino, mientras se dirigía a Luján a participar de una ceremonia religiosa.

Al respecto, Gioino puntualizó que dirigentes rurales y productores de base deberían hacer "votos para que haya un consenso feliz" con el gobierno. Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, expresó que esperaba de la reunión "una posición superadora en relación con las retenciones móviles", que dieron origen al paro de 21 días dispuesto por las cuatro entidades.

En ese sentido, sostuvo que las promesas del gobierno, formuladas en el último encuentro del 28 de marzo, "deberían comenzar a concretarse", al tiempo que insistió en que el campo necesita "señales concretas de largo y mediano plazo". Miguens y Gioino concurrieron a la Basílica de Luján, donde el vicepresidente segundo del Episcopado, monseñor Agustín Radrizzani, reiteró hoy la exhortación de la Iglesia Católica a un diálogo que "no signifique prevalecer o imponer", durante una oración por la Patria.

Por otra parte, el vicepresidente segundo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Ricardo Buryaile, aseguró que la convocatoria de la presidenta "es una muy buena noticia, porque nosotros planteábamos que la solución al problema es netamente político. Lo bueno es poder emplear la palabra diálogo porque el país necesita al campo y nosotros somos parte del país", dijo Buryaile.

El directivo de CRA afirmó que "todos sabemos que el tema de la retenciones es bastante determinante" y consignó que "hay otros temas perentorios que se pueden tratar: la soja, la leche y otras cuestiones cotidianas. Al problema lo provocaron las retenciones, que es un cúmulo de dinero que pasa a manos del Estado, en vez de a los productores", refirió el ruralista.

Para Buryaile, "hay que parar la pelota con esto; ver que no es demasiada plata para el Estado y que la presidenta analice esto, porque es perentorio solucionar el tema de las retenciones".