Las bibliotecas pueden situarse en cualquier área de la casa; en el recibidor, el hall, el living, la cocina o el dormitorio.
El principal secreto de las bibliotecas no es dónde las colocaremos, sino el tipo de biblioteca que vamos a utilizar. Lo importante es encontrar el formato indicado, que muchas veces tiene menos que ver con la compra del mueble que con nuestro ingenio para crear o construir una biblioteca casera.
Las bibliotecas en módulos son aquellas que podemos conseguir en cualquier casa de venta de muebles; clásicas, con estantes y en distintas dimensiones y estilos. Pueden ser de uno sólo o varios módulos especialmente diseñados para acoplar entre sí, incluso con el agregado de cajones o puertas.
Para este tipo de bibliotecas es fundamental saber previamente el lugar donde vamos a colocarla; podría ser una pared destacada dentro del living o el recibidor, o también un rincón dentro de la habitación o del comedor (siempre que el espacio lo permita).
Aunque la biblioteca es el alma de un escritorio o estudio, es importante tener en cuenta que no es exclusiva de estos lugares. Aún teniendo una amplia biblioteca allí, podemos incluir otras tantas por el resto de la casa sin que esto dañe el estilo, diseño o decoración.
El escritorio se conforma en base a un área de trabajo y ciertos muebles y bibliotecas donde colocar libros, papeles y objetos varios. Puede tratarse de una habitación destinada exclusivamente como estudio o escritorio, o formar parte de otra habitación, por ejemplo el dormitorio.
Su elemento principal es -precisamente- el escritorio. Debe estar ubicado en un lugar que permita la circulación alrededor, facilitándonos el acceso a la biblioteca u otros muebles. Detrás del escritorio o a los laterales es un buen lugar para colocar una biblioteca.
Si el estudio o escritorio está integrado a otra habitación, podemos crear dos ambientes diferenciados mediante un cambio de nivel en el suelo.
Para una buena distribución de los muebles, hay que tener en cuenta no sólo el espacio y utilidad que se le quiera dar al ambiente, sino también la cómoda circulación del lugar, atendiendo a puertas y ventanas, y respecto de las diferentes fuentes de luz (natural o artificial).
Antes de distribuir una zona específica, tómese el tiempo para diseñar en papel distintas distribuciones optativas. Realice un plano a escala y pruebe todas las opciones posibles. Tenga en cuenta que las líneas de circulación (los "caminos" o áreas despejadas que nos quedan para circular) deben estar perfectamente definidas, pasando junto a los muebles pero nunca atravesándolos, principalmente el recorrido o tránsito entre puertas.
Los muebles de comedor son aquellos que pertenecen al área que sirve como lugar de reunión de la familia, para actividades varias y fundamentalmente como sector de comida.
Este ambiente debe organizarse a partir de la mesa principal y sus respectivas sillas, mientras el resto del mobiliario se irá distribuyendo en función del espacio y a partir de usos y necesidades particulares.
Los muebles complementarios varían, también, de acuerdo con las necesidades y actividades de los integrantes de la casa y, por supuesto, de la disponibilidad del espacio. Por nombrar algunos: cristalero, bodega, muebles para vajilla, cubertería o cristalería, muebles bajos para servir la comida, modulares varios, muebles para equipo de audio, dvd o tv y bibliotecas.
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