Sucesos: SUCE-01
Lo asaltaron cuando caminaba por el Parque Garay
Tiene 68 y sobrevivió a un tiro en la nuca
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Confiado en sus fuerzas un hombre mayor resistió un intento de asalto, pero fue golpeado en la cabeza y cayó. El delincuente, un pibe de 17 años, disparó un balazo a la nuca de la víctima cuando ésta yacía a sus pies.

José Luis Pagés

Un hombre mayor que fue asaltado ayer por un adolescente salvó su vida milagrosamente, cuando el proyectil que le atravesó el cuello junto a las vértebras cervicales, entró y salió sin provocarle otros daños que en la masa muscular.

Poco después de las 15.30 el destacamento policial Nro. 4 del Parque Garay solicitó una ambulancia a la central del Cobem porque entonces un hombre yacía inconsciente, herido de bala, en al vía pública.

El personal de emergencias acudió al lugar del hecho, Roque Sáenz Peña y Naciones Unidas y -a las puertas de Ciudad Oculta- encontró que ya restablecido el herido respondía a la entrevista de los agentes de las Patrullas Urbanas sentado en el cordón de la vereda, mientras obturaba una profusa hemorragia con su propia remera.

Zicar Idar, un hombre de 68 años que se domicilia en calle 4 de Enero al 3600, refería que caminaba distraídamente cuando un joven, posiblemente menor de edad, se arrojó sobre él para arrebatarle la riñonera donde guardaba sus efectos personales y un poco de dinero en efectivo.

Zicar no perdió la calma y aún confiado en sus fuerzas intentó resistir el sorpresivo ataque, pero el delincuente estaba preparado para la ocasión y lo derribó en el acto, aplicándole en la cabeza un fuerte golpe con la culata de un arma.

El hombre, víctima del atraco estaba por completo indefenso cuando el asaltante le apuntó con un revólver y le disparó a la nuca provocándole una herida que por escasos milímetros no fue mortal.

Obnubilado como estaba nada supo decir Zicar acerca de las características del delincuente, mucho menos hacia dónde había fugado, pero en el Parque y la avenida otras personas caminaban como Zicar o esperaban el colectivo a la sombra de una garita.

Desde esa gente anónima llegaron a los policías los datos necesarios para ir tras el desquiciado personaje que en veloz carrera pasó por sobre el terraplén ferroviario para perderse en las calles de Villa Oculta.

Mientras Zicar Idar ingresaba al hospital José María Cullen y se confirmaba que, a pesar de las inquietantes características de la herida, el hombre se hallaba fuera de peligro, una mujer joven -desesperada-, salió al encuentro de la comisión policial que había entrado a Ciudad Oculta y pidió auxilio, un hombre descalzo y con el torso desnudo -dijo-, había ingresado a su casa, por la fuerza y se mantenía oculto en ella.

Con la autorización de esa mujer los uniformados irrumpieron en la vivienda y desde allí retiraron a un individuo cuyas características coincidían con las del muchacho que había herido a Zicar momentos antes.

Con esto el procedimiento parecía haber concluido en forma positiva y sin más novedad, pero entonces otros delincuentes salieron en defensa del detenido, oponiendo a la fuerza policial todos los obstáculos posibles para que no pudieran sacarlo del barrio.

Así las cosas los agentes de la URI siguieron adelante con su cometido, desbandaron al conjunto y entre los más exaltados apresaron a dos individuos de 24 y 26 años de edad, apellidados Rodríguez y Moreyra, familiar directo del menor detenido, uno de ellos.

Acerca del enfrentamiento una de las fuentes consultadas reveló que, por momentos fue violenta, en cuanto algunos de los más exaltados habrían estado bajo los efectos de las drogas y el alcohol.

Ahora, según versiones circulantes, alguien deberá responder desde la Justicia si es cierto que los dos hombres que entorpecieron el accionar de las fuerzas del orden -imputados por resistencia y atentado a la autoridad-, hoy están libres.

También deberán explicar las fuentes judiciales que hay de cierto en la versión que dice que aquellos dos, al igual que el menor de 17 años -quien sí permanece detenido a disposición de la Justicia de Menores bajo el cargo de robo calificado y tentativa de homicidio-, ya contaban con pedidos de capturas por otros delitos.