El fenómeno migratorio interno en la Argentina parece no detenerse y las grandes metrópolis continúan ilusionando a miles de paisanos que escapan de su tierra natal para buscar mejores horizontes. El hecho es producto de diversas crisis económicas que fueron dejando de lado producciones y requiriendo menor cantidad de mano de obra. El otro efecto multiplicador fue el cierre de ramales y talleres ferroviarios.
El interior de la Argentina se despobló y las principales ciudades argentinas fueron rodeadas por cordones de pobreza y pésimas condiciones de salubridad. Pueblos enteros han desaparecido o quedaron reducidos a mínimas expresiones, con poblaciones avejentadas. La situación incide de manera muy fuerte en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y Tucumán.
El tema ha generado ya preocupación en organizaciones no gubernamentales, que empezaron una tarea para dar sustentabilidad a las diversas poblaciones. En el Congreso de la Nación también se discuten proyectos.
El tema no es ajeno a nuestra Legislatura, donde diputados del Partido Demócrata Progresista volvieron a presentar un programa de recuperación productiva y poblacional de localidades que en los últimos diez años hayan sufrido una considerable disminución de su población y de su actividad económico-productiva.
Datos del censo de población 2001 permiten advertir que, en 10 años, 148 localidades de la provincia, tanto ciudades como comunas, han disminuido el número de habitantes con porcentajes que van desde el 1 al 45 %.
En época de la velocidad de las comunicaciones, donde todo puede estar a mano, sería saludable que desde el propio gobierno se fomentase la permanencia de población en sus lugares de origen, o bien, la vuelta de aquellos estudiantes que recurren a los centros urbanos para culminar su formación universitaria.
Hay que poblar el país, decían nuestros gobernantes en el siglo XIX, sentido que se transformó en poblar las grandes ciudades en el siglo XX, con resultados bien conocidos en cuanto a pobreza, inseguridad y desequilibrio demográfico.