Con el objetivo de permitir el normal y libre escurrimiento de las aguas, el municipio puso en marcha la semana pasada el programa Desagües sin Obstrucciones, que en un principio se ejecutará conjuntamente entre las secretarías de Obras Públicas y Control. "Lo que se persigue con esta iniciativa es lograr el libre escurrimiento del agua de lluvia, tanto en lo que son los cordones cuneta -donde el líquido tiene que correr hasta la boca de tormenta-, como en los canales a cielo abierto, que deben estar en perfectas condiciones para que el agua llegue rápidamente hasta los troncales", explicó el secretario de Obras Públicas, Roberto Porta.
Si bien admitió que las obstrucciones en los cordones cuneta son una problemática que abarca a toda la ciudad, el funcionario detalló que en esta primera etapa se trabajará sobre el área delimitada por Rivadavia, Bv. Pellegrini, Urquiza y General López.
"Esa zona va a ser recorrida por inspectores de Hidráulica, que relevarán todas las obstrucciones. Las más comunes tienen que ver con esas rampas de cemento que se construyen para mejorar el acceso del auto a la vereda. Aunque para la gente sea algo pequeño, en realidad, impide que el agua llegue rápidamente hasta la boca de tormenta, y así se provocan anegamientos en días de lluvias intensas", explicó Porta.
El procedimiento, entonces, será el siguiente: "A todos aquellos vecinos que puedan retirar el obstáculo que obstruye el escurrimiento del agua por el cordón cuneta, la Secretaría de Control les dará algunos días para que lo remuevan", detalló Porta. De todas formas, el titular de Obras Públicas aclaró que "el objetivo del programa es llegar a un acuerdo con el vecino: en aquellos casos en los que detectemos que hay un problema de obstrucción, pero que nosotros comprobemos que si se retira la rampa el vecino tendrá inconvenientes, acordaremos una solución conveniente para ambas partes", aclaró.
En el caso de los desagües a cielo abierto, Porta comentó que se trabajará de una forma similar: primero, se relevarán las obstrucciones, y luego, se dará un plazo de tiempo al vecino para regularizar la situación. "El objetivo es siempre consensuar con él la forma en que se resolverá la situación", reiteró.
En ese punto, especificó que "las obstrucciones más comunes en los barrios con canales a cielo abierto tienen que ver con los derrames de los pozos negros, que producen una obstrucción inmediata. Y, por otro lado, hay obstrucciones en los accesos a los garajes: lo que normalmente se ve es que se utiliza como caño un tambor de 200 litros; pero con el tiempo esa chapa se herrumbra, y el peso de la tierra provoca una obstrucción para el paso del agua".
Porta también dio cuenta de que "muchas veces, el vecino, por querer hacer mejor las cosas, recubre la cuneta con mampostería, pero no respeta el mínimo necesario para circule el agua".
El funcionario anticipó que, "en el caso de que el desagüe esté fuera de norma, nosotros estamos estudiando con la Secretaría de Hacienda la posibilidad de financiar la compra de caños para el vecino. De esa forma, el Municipio podría permitir al vecino comprar el caño al mismo precio que en un comercio, pero con más plazo de tiempo para pagarlo. Así, retiraríamos aquello que esté obstruyendo el paso del agua, le recolocaríamos ese caño que el vecino compraría con ayuda de la Municipalidad, y permitiríamos el mejor paso del agua", sintetizó.
Por último, Porta remarcó que "la recomendación para los vecinos es que, si reciben una intimación por obstrucción de desagües y consideran que esa construcción es imprescindible, se pongan en contacto con el área de Hidráulica al teléfono 457-8415 para acordar una visita de técnicos del área y convenir la mejor manera de solucionar el inconveniente".